miércoles, 9 de octubre de 2013

Capitulo 19



Un brazo rodeó mi hombro. Sonreí y rodé mis ojos pensando que era Nico, pero cuando me di la vuelta fue la cara sonriente de Olly la que me saludo en vez de la de Nico. Resistí la urgencia de quitarme su brazo de encima. Era diferente cuando Nico lo hacía porque sabía que no significaba nada, pero con Olly sabía que había un motivo detrás. Y ese motivo me hacía sentir incómoda.

"¿Quieres que te lleve a casa? " ― se ofreció.

Miré a Amy. Siempre regresaba a casa con ella así que tal vez podría desesperadamente necesitarme o algo, deseé. Ella sonrió emocionada y yo gemí mentalmente. !Debí haber sabido que no me ayudaría!

"Gracias Olly, eso sería genial" ― mentí, sonriéndole.

El esperó pacientemente, hablando con uno de sus amigos del equipo de natación, mientras yo tomaba los libros de mi casillero. Cuando ya no pude posponerlo más, me di la vuelta poniendo una falsa sonrisa mientras me ofrecía su mano, otra vez. Me forcé a mi misma a aceptar su mano, uniéndolas, dejando que nos dirigiera hacia su auto en un silencio incomodo. Bueno, al menos para mí era incomodo, porque él no parecía sentirlo también.

De camino a casa platicamos un poco acerca de nuestro día. Como es típico de los chicos, iba a votar por el paintball. Le dije que yo iba a votar por el santuario de caballos, y como solía montar cuando era pequeña pero había tenido que dejarlo hace unos años porque no se acomodaba con mis horarios.

Lo miré secretamente varias veces en el camino. Tenía que admitir que era bastante atractivo. Su cabello desordenado apuntando en todas direcciones, pero se veía muy bien así. Cuando se detuvo fuera de mi casa sonreí agradecida, esperando que eso fuera todo. Pero para mí horror, apagó el motor y me miró expectante.

"¿Crees que pueda pasar un rato? ¿O podemos ir a ver una película? " ― preguntó nerviosamente.

Miré a mi casa. Mis padres no llegarían aun, tendríamos otra hora y media antes de que salieran del trabajo. Supongo que puedo invitarlo a pasar un rato. Esa es la clase de cosas que haces cuando quieres conocer a alguien, ¿no?

"Claro, pasa. Podemos ver una película."

Salí del auto y camine hacia la casa, sintiéndome un poco enferma. ¿Intentaría besarme? ¿Qué haría yo si lo intentaba? Tan rápido como esos pensamientos se formaron, los envié lejos. El dijo que se lo tomaría lento así que no podía esperar mucho hoy. Esperaba que no.

Sonrió tímidamente mientras entraba al recibidor.

"¿Están tus padres en casa o…?" ― su voz se apagó, mirando nervioso a su alrededor. Yo me reí. Probablemente le tenía miedo a papá.

"Mi papa está arriba, estará aquí en un minuto"― bromee, señalando con mi cabeza hacia la escalera. Su espalda se irguió al mismo tiempo que aguantaba la respiración, mirando a la escalera con sus ojos bien abiertos. Me empecé a reír y negué con la cabeza. !Era demasiado molestable!

"Solo bromeo, Olly. Estas a salvo. Ambos están en el trabajo"― Se rio nerviosamente y froto con su mano la parte de atrás de su cuello.

"Eso fue cruel" ― me regañó, pero sonrió al mismo tiempo.

Una hora después estábamos sentados viendo una película. No había puesto nada demasiado romántico, pues no quería darle una impresión equivocada, así que pusimos una comedia. The Hangover parte 2. Al inicio de la película Olly se había sentado cerca de mí y su brazo descansaba en el respaldo de mi asiento. Todo el tiempo mi corazón estuvo latiendo demasiado rápido porque estaba esperando a ver qué haría después. Como a la mitad me voltee a preguntarle si quería otra bebida o algo, solo para ver que el también me estaba mirando. Sonreí nerviosamente y su brazo se movió a mis hombros, su mano jugaba con un mecho de mi cabello que caía por mi espalda. El sonrió y no pude evitar sonreírle también. En verdad tenía una linda sonrisa. No me hacía sentir mariposas revoloteando en mi estómago como la sonrisa de pedro, pero era demasiado linda. Sus ojos se movieron hacia mis labios y mi respiración se quedó atorada en mi garganta.

"¿Estaría yendo demasiado rápido si te beso ahora? " ― me susurró.

Oh rayos. Supongo que necesitaba arriesgarme tarde o temprano, así que tal vez sería mejor hacerlo ahora. Negué con la cabeza, ya que no confiaba en mi voz para hablar, el sonrió e instantáneamente empezó a acercar su boca a la mía. Contuve mi respiración mientras sus labios se presionaban suavemente sobre los míos. No lo odie tanto como pensé que lo haría. Le correspondí y después de algunos segundos, se separó, sonriéndome tiernamente antes de presionar sus labios contra los míos otra vez. Trazó mi labio inferior con su lengua, queriendo profundizar el beso y llevarlo más allá. Cerré mis ojos y abrí la boca, deseando secretamente no haber dicho que sí. Olly en verdad era muy bueno besando pero mi cabeza y mi corazón estaban gritándome que todo estaba mal, que necesitaba alejarlo y llamar a Pedro para disculparme. Sus brazos me rodearon, acercándome más, presionando mi pecho contra el suyo mientras me besaba apasionadamente. Gimió en mi boca cuando rodee su cuello con mis brazos. Se movió ligeramente hacia adelante, tratando de recostarme en el sofá pero yo mantuve los pies en el suelo, negándome a llevarlo más allá de un beso. Cuando una de sus manos se movió de mi espalda a mi trasero, mis ojos se abrieron en sorpresa y me alejé, rompiendo el beso. Toquetearme no era exactamente a lo que yo llamaría ir lento.

"¡Olly! Lo siento, pero esto es demasiado rápido para mí"

El sonrió, dejando ver sus lindos hoyuelos.

"Está bien, no te preocupes" ― Alejó el cabello de mi rostro, acomodándolo en su lugar. Yo le sonreí agradecida por lo dulce que estaba siendo.

"Gracias. "

"¿Fue el beso o las manos? " ― preguntó, sonriendo casi apenadamente. Me sonrojé y no pude evitar reírme incomoda. Ambos, de hecho.

"Las manos" ― admití.

"Entonces, si el beso estuvo bien… ¿Tal vez podría mantener quietas mis manos? " ― Sugirió, riéndose. Y me reí nerviosamente.

"Tal vez deberíamos seguir viendo el resto de la película "― sugerí. El sonrió y asintió, regresando a su lugar, tomó mi mano, mirando la película como si nada hubiera pasado.

10 minutos después la puerta de la entrada se abrió. Olly saltó y se alejo de mí como si una bomba hubiera explotado, y yo me reí por su expresión preocupada. Mi mama y mi papa llegaron a la sala hablando de cómo habían estado sus días. Mi papá dejó de hablar y frunció el ceño tan pronto como vio a Olly. Quien pareció hundirse un poco más en el sofá, casi retorciéndose bajo la mirada acusadora de papá.

Hmm, me pregunto si el pasara el examen de papá. Un par de chicos que había traído a casa hace un año más o menos, me dejaron luego de conocer a mi papá, a él le gustaba probarlos comportándose así un par de veces para ver si sus intenciones eran serias. Afortunadamente, Nico había pasado la prueba con creces, así que a papa le agrada. Olly solo necesitaba pasar esta etapa de miradas acusadoras y después papá empezaría a tratarlo bien. Mordí mi labio nerviosamente mientras miraba a Olly quien parecía como si estuviera teniendo que hacerse respirar.

"Papá, ¿recuerdas a Olly, de la otra noche? " ― pregunté, tratando de mantener mi expresión divertida fuera de mi rostro para que mi papá no empezara con su rutina del policía malo. Papá asintió lentamente.

"¿Cómo podría olvidarlo? Me alegra verte de nuevo, Olly. Así que, ¿que estas haciendo aquí, sin vigilancia, con MI hija? " ― preguntó elevando una ceja.

"Amm… Nosotros, solo estábamos… amm… ¿viendo una película? " ― dijo Olly, casi tartamudeando, haciéndolo sonar más como una pregunta que a una respuesta.

Rodé los ojos y me puse de pie, tomando la mano de Olly, levantándolo también.

"Déjalo en paz, papá. Solo estábamos divirtiéndonos un rato. "

"Sí, bueno, dos adolescentes ‘divirtiéndose un rato’ pueden resultar en problemas" ― respondió papa. "Y si metes a mi hija en problemas, Olly, tendrás que vértelas conmigo. "

Me sonrojé furiosamente porque obviamente estaba hablando de sexo y embarazo. Olly negó con la cabeza, espantado.

"No, señor. Nunca metería a Paula en problemas. Estamos yendo lentamente y…"― Olly cortó su discurso, tragando saliva audiblemente. Yo suspiré. Mi papá había estado yendo demasiado lejos. Olly no era muy bueno en eso de guardarse cosas. Así que antes de que la situación se pusiera más embarazosa, caminé fuera del cuarto, jalando a Olly detrás de mí hacia la entrada. Me reí ante lo pálida que estaba su cara.

"Está tratando de molestarte. Solo ignóralo, se detendrá pronto" ― le prometí.
Sus ojos se movieron más allá de mi hombro, mientras asentía lentamente.

"Rayos, sí que da miedo. ¿No está en la mafia o algo así, verdad? " ― me preguntó, frotando la parte de atrás de su cuello nerviosamente, haciéndome reír.

"No, es de la CIA, pero no tiene permitido torturar a nadie que sea menor de 18 años así que estas a salvo hasta tú cumpleaños" ― lo molesté, haciéndolo reír quedamente.

"Bueno, eso es un alivio" ― dijo, rodando los ojos. " Será mejor que me vaya. Te veré mañana en la escuela" ― tomó mi mano haciéndome dar un paso hacia el frente, para presionar sus labios contra los míos suavemente solo por unos segundos. Me sonrió antes de darse la vuelta para salir, pero se detuvo tomando la manija.

"Lo olvidé, amm, me preguntaba… quería preguntarte hace rato durante la película pero me acobardé… así que, bueno… Sé que te dije que lo llevaríamos lento, y podemos esperar si tú quieres pero… amm…" ― frunció el ceño, incómodo. Yo sonreí pues se veía adorable cuando estaba nervioso.

Ya había tenido novia antes, la mayoría de las veces, serias porque con su última novia había estado un año y no había estado con nadie más después de ella. Me acerqué a él, elevando una ceja juguetonamente.

"¿Estás tratando de invitarme a salir, Oliver? " ― lo molesté. El siguió frunciendo el ceño e hizo una mueca.

"Si, lo siento… no estoy haciendo un buen trabajo con eso" ― no pude evitar reírme.

"Lo estás haciendo bien, sólo relájate y… la respuesta es sí " ― su nerviosismo se desvaneció instantáneamente mientras una sonrisa se apoderaba de su rostro.

"Increíble! Bueno, creo que debería irme antes de que tu papá salga y me amenace un poco más. Te enviaré un mensaje más tarde, soy mejor con los mensajes, ya que no puedes ver mis nervios" ― bromeó. Estaba agradecida de que no quisiera besarme otra vez antes de salir.

Suspiré aliviada y me recargué en la puerta, felicitándome mentalmente por salir de esta. Me despedí con la mano mientras arrancaba su auto y se iba. Sonreí tristemente para mí misma y cerré la puerta, recargándome contra la madera, pensando en Pedro. ¿Qué pensaría de mí aceptando ser la novia de Olly? Y más importante aún, ¿por qué aun me importaba lo que el pensaría?

La mañana siguiente Amy y yo estábamos chismeando en nuestros casilleros acerca del concierto de Chris Brown. Anoche le dije por teléfono que mis padres se las habían arreglado para conseguir boletos como sorpresa. Estaba tan feliz que en verdad lloraba de felicidad, lloraba tanto que no podía entender lo que estaba diciendo así que tuvo que llamarme después de que se hubo calmado. De repente, un brazo nos abrazo por los hombros a cada una.

"Así que, ¿de quién hablamos hoy, chicas? " ― pregunto Nico, mirando por el pasillo discretamente.

"Chris Brown ― suspiró Amy, soñadoramente.

"Oh, cantantes sobre valorados" ― respondió Nico, asintiendo como si quisiera unirse.

Amy hizo una exclamación sorprendida y le dio un codazo en las costillas haciéndolo reír, quitando su brazo de su hombro.

"Auch" ― Gimió, sobándose.

"Aw… ¿El pobrecito bebe fue lastimado por una gran chica mala? " ― Amy se burló.

Por el rabillo del ojo, vi a alguien acercarse a nosotros. Forcé una sonrisa cuando me di cuenta de que era Olly. Nos habíamos mensajeado por casi una hora, la noche anterior, afortunadamente mis padres me habían contratado un paquete con mensajes ilimitados porque de otra forma me hubiera costado una fortuna. Aunque él estaba en lo cierto, definitivamente era mucho mejor con los mensajes. El me sonrió de vuelta, pero su sonrisa no llego hasta sus ojos. Su cuerpo parecía tenso mientras se detuvo frente a mí y tomo mi mano. Sonreí débilmente y entrelace nuestros dedos. Cuando me haló suavemente hacia él, el brazo de Nico se cayó de mi hombro.

"Hola" ― saludo Olly, pareciendo un poco más relajado ahora que estaba cerca de él.

"Hola" ― apreté su mano un poco, mientras el acariciaba suavemente mi rostro con su otra mano.

"¿Quieres hacer algo después de la escuela? " ― me pregunto, mirándome esperanzadoramente. Hice una mueca. Tenía que estudiar con Nico. Los mejores días para él eran los martes y los miércoles así que no podía pedirle que cambiara sus planes para otro día para que pudiera ayudarme con mi estúpida clase. Mire a Nico para ver si aun estaba dispuesto a ser mi tutor, pero estaba hablando con Amy otra vez.

"No puedo, Olly. Se supone que debo estudiar con Nico hoy. El me ayuda con matemáticas" ― le dije en tono de disculpa. El frunció el ceño decepcionado, y de repente me sentí terrible por ello.

"Yo podría ayudarte a estudiar, no me importaría. Además tiene más sentido que yo te ayude porque soy tu novio, después de todo" ― dijo, sonriéndome engreídamente.

"Lo eres, pero Nico ya acepto ayudarme. Lo ha estado haciendo durante las últimas semanas y parece estar dando resultado. Creo que es mejor no dejarlo ya que está funcionando" ― me encogí de hombros. Nico parecía ser capaz de explicármelo muy bien y además era muy paciente conmigo. No le importaba hacer una y otra vez hasta que lo entendiera, "Además seria embarazoso que mi novio se diera cuenta cuan mala soy en algo" ― agregué tímidamente. El suspiró pero asintió, estando de acuerdo.

"Está bien. ¿Se reúnen en la biblioteca o algo? Tal vez nos podríamos ver después" ― Negué con la cabeza

"No, estudiamos en su casa. Es parte del trato, el me ayuda y yo cocino la cena. Estaré en su casa hasta tarde, lo siento. "

Su ceño fruncido se hizo más pronunciado.

"Así que estudias con tu ex novio en su casa, solos, y luego le cocinas la cena y te quedas hasta tarde. ¿Eso es lo que estás diciendo? " ― me preguntó, su voz se hizo ligeramente más dura mientras me miraba como si estuviera loca.

Santo cielo, ¿esta celoso de Nico? ¿Qué diablos está pensando?

"No. Estudio con un amigo y le cocino la cena en agradecimiento. Eso es lo que estoy diciendo" ― le corregí a la defensiva. El suspiró y sacudió la cabeza, forzando una sonrisa pequeñita.

"Si, lo siento. Olvida lo que te dije. Podemos salir mañana en la noche, si puedes. " ― Le sonreí y asentí. ¿Estaba celoso? Eso era muy extraño, una conversación surrealista, y no una que quisiera tener con un chico con el que llevaba saliendo menos de 24 horas!

El resto de la semana pasó lentamente, las noticias de que Olly y yo estábamos saliéndose se esparcieron lo que me hizo ganar unas cuantas miradas de las chicas que estaban enamoradas de él. Olly continuo siendo realmente dulce, pagando por la comida y la película cuando salíamos, me llevaba a casa, me acompañaba hasta mis clases y me enviaba muchos mensajes de texto en las noches.

Lo único que no me gustaba era su idea de llevárselo lento. Lo cual era mucho más rápido que mi idea. Parecía seguir olvidándolo, y cuando nos besábamos sus manos estaban un poco fuera de lugar. Un par de veces llegaba al punto de empujarlo porque estaba tratando de desabrochar mi sujetador o desabotonar mis pantalones. Tan pronto como decía algo, el se detenía inmediatamente y se disculpaba, pero podía notar cómo se estaba frustrando un poco conmigo. Yo ni siquiera lo estaba considerando, solo habían pasado cinco días desde que me había invitado a salir y eso no era suficiente para que ese tipo de cosas sucedieran entre nosotros, bueno no para mí, de todas formas. Tenía la sensación de que ‘llevárlo lento’ significaba que simplemente no tendríamos sexo por un tiempo, y no se daba cuenta de que no lo iba a dejar siquiera de primera base.

pedro fue el mismo toda la semana. Me sentí un poco incomoda cuando estaba con él por la explosión que tuvo en su salón cuando me acuso de dejar que Olly me ‘toqueteara’ como él le llamo. Las cosas estaban un poco tensas, un tipo de amistad forzada entre maestro y alumna. No me prestaba atención solo a mí pero tampoco me dejaba sin hacer nada, solo como que ignoraba todo lo que no tenía que ver con sus clases. Un par de veces lo vi darse la vuelta cuando me veía con Olly, con su postura muy rígida. Todas esas veces, me preguntaba si estaba celoso como pensaba, pero honestamente no tenía idea así que me di por vencida tratando de entenderlo.

El viernes después de la escuela, Olly me llevo a las bancas de afuera para que pudiéramos estar un rato juntos antes de que me llevara a casa. Esta noche no podríamos vernos porque tenía una cena familiar en casa de su tío así que quería pasar un poco de tiempo conmigo. Parecía un poco renuente a visitar mi casa luego de la incómoda escena con mi papa el lunes. Me senté en la banca, disfrutando del sol con mis ojos cerrados deseando el fin de semana, alejada de este lugar y todo el estrés que me provocaba.

"¿Qué haremos el fin de semana? " ― pregunto Olly, mientras trazaba mi pierna lentamente con una mano. Puse mi mano sobre la suya, manteniéndola quieta cuando estaba a punto de escabullirse a mi trasero.

"Puedo verte mañana durante el día, pero en la noche Amy y yo iremos a una fiesta con un amigo mío" ― le respondí, encogiéndome de hombros. Tal vez pudiéramos salir a comer o algo parecido. El se alejo viéndome curiosamente.

"¿Iras a una fiesta? ¿De quién? "

"El amigo de un amigo. No conozco al chico, en realidad" ― admití. Ni siquiera quería ir pero ahora no podía negarme porque Amy estaba súper emocionada.

"¿Quién es ese amigo? " ― sus ojos eran un poco duros, acusadores y parecían molestos. Sonreí incomoda. ¿Por qué me estaba mirando así?

"Es el hermano de mi ex-novio" ― Su cuerpo se tensó y me miro como si hubiera dicho algo estúpido.

"¿Iras a la fiesta con el hermano de tu ex novio? ¿El mismo ex novio que aun no superas? " ― me pregunto, con voz seria y acusadora.

"Si, somos amigos" ― ¿Por qué diablos estaba mirándome así? Tengo permitido tener amigos.

"Oh, vamos, Paula. ¿Cuántos amigos hombres necesita tener una chica? "

"¿Estas celoso? " ― le pregunte sorprendida.

"¡Tengo el derecho de estarlo! Eres mi novia pero aun así vas a ir a una fiesta con otro chico, y no con cualquier chico, con el hermano del tipo que te dejó!" ― casi rugió, bastante molesto.

¿Qué diablos? No hay forma de que lo deje decirme con quien puedo y no puedo salir. No me importa si se siente celoso, ahí es cuando se necesita confianza en una relación. Si él no puede aceptar que yo tenga amigos hombres entonces que mala suerte tiene.

" Olly, tranquilo. El es mi amigo" ― rodé los ojos.

También había estado dándole miradas asesinas a Nico toda la semana. Cada vez que Nico me tocaba o algo, Olly me besaba o me alejaba de él o algo. Pensé que solo estaba siendo tierno, pero sería otra cosa? ¿Estaba siendo posesivo?

"No puedes ir a la fiesta con él, Paula, está fuera de discusión y lo sabes. ¿Cómo te sentirías si yo fuera a una fiesta con la hermana de mi ex? " ― me preguntó, aventando sus manos dramáticamente. Pensé al respecto. ¿Cómo me sentiría? No me importaría porque confiaba en él, y el también debía de confiar en mí.
"Olly, no me molestaría. Es solo una fiesta con un amigo, no es gran problema" ― me encogí de hombros, levantando mi mochila para que pudiera caminar lejos de él. Él hizo un sonido de burla.

"Es un problema para mí. Toda la semana he tenido que morderme la lengua cuando Nicolas estuvo tocándote por todas partes y ahora ¿esperas que te deje ir a una fiesta por tu cuenta con otro chico? " ― dijo molesto.

"¿Dejarme? No, no espero que me dejes. No necesito tu maldito permiso para ir. Diablos, hemos estado saliendo por menos de una semana. No necesito pedirte permiso para hacer cosas, eso es estúpido" ― Me puse de pie y me puse mi mochila sobre los hombros.

"¿Entonces piensas que soy estúpido? " ― me retó, acercándose a mí, ceñudo.

"Ahora mismo, estas siendo infantil. No voy a seguir hablando de esto, llámame el Sábado si quieres" ― me aleje de él dirigiéndome hacia el edificio.

Con suerte podría encontrar a Amy o Nico y podrían llevarme a casa, sino tendría que caminar. Los dedos de Olly me tomaron de la muñeca, deteniéndome.

"No te vayas. No podemos simplemente pelear y luego irte, así no es cómo funcionan las relaciones" ― su voz era mucho más suave que hace rato. Lo miré.

"Tampoco se le dice a la otra persona lo que puede o no puede hacer "― el suspiró.

"Ok Lo entiendo. Te hice enojar. Lo siento. Pero me vuelve loco que esos chicos estén todo el tiempo a tu alrededor" ― me acercó hacia él y rodeo mi cintura con su brazo. Yo sonreí un poco y lo abracé también.

"Está bien. Pero no hay razón para estar celoso. No te voy a engañar, lo prometo" ― susurré, presionando mi cara contra su hombro. El acarició suavemente mi espalda.

"Si, lo sé. Escucha, que tal y salimos mañana en la noche en vez de que vayas a la fiesta. Podemos ir a donde tú quieras" ― me sugirió pero yo negué con la cabeza y me separé de él.

"No puedo. Le prometí a Amy que iríamos a la fiesta, desde hace más de una semana. " ― Resopló dramáticamente y quitó sus brazos de mi cintura.
"Qué bien, estas escogiendo una fiesta en vez de una cita con tu novio" ― dijo dramáticamente. Cerré los ojos. En verdad no quería estar teniendo esta conversación con él, no había nada de qué hablar.

"Mira, entiendo que te sientas celoso. Lo entiendo, en verdad. Pero eso no significa que te tengas que enojar conmigo por algo que ya estaba arreglado desde antes de que estuviéramos juntos" ― le grité.

"¿Sabes qué? Haz lo que quieras. Te veré el lunes" ― tomó su mochila de la mesa y se dio la vuelta, empezando a caminar hacia el estacionamiento.

Observé su espalda mientras se alejaba. Eso era demasiado para alguien que decía ‘No podemos pelearnos e irte, así no es cómo funcionan las relaciones’. Pero está bien, al diablo con él. No soy yo la equivocaba aquí, no he hecho nada malo. Podía ver porque estaba un poco molesto, pero tenía que superarlo y aprender a confiar si quería que esto funcionara. Pedro nunca me hubiera dicho algo así como ‘Esperas que te deje ir’. ¡No necesito su maldito permiso para salir!

Emprendí el camino enojada hacia el edificio, resistiendo las ganas de patear cosas mientras pasaba. Mire en los pasillos desiertos por alguien que pudiera darme un aventón a mi casa pero parecía que Olly y yo habíamos estado hablando por demasiado tiempo y ya todos se habían ido. Suspiré y me di la vuelta, decidiendo hacer los cuarenta y cinco minutos de camino hacia mi casa a pie. Saqué mi iPod y me puso los audífonos mientras lo prendía, dejando salir toda mi frustración. Después de un par de minutos la bocina de un coche sonó junto a mí haciéndome brincar del susto. Me voltee para ver el coche de Pedro avanzando en la carretera a un lado de mí. Me hizo señas para que me acercara a la ventana abierta.

"¿Qué te está molestando? " ― me preguntó, mirándome con curiosidad.

¿Cómo sabía que estaba enojada?

"¿Qué significa eso? " ― le pregunte, moviendo mis ojos al asiento del copiloto de su auto para ver que la señorita Teller no venía con él hoy.

"Estas marchando, así que estás molesta obviamente. Por primera vez parece que no soy yo el que te molesta" ― se encogió de hombros, sonriendo culpablemente.

"No, no es… nada. No es nada" ― Negué con la cabeza, frunciendo el ceño, tratando de no pensar en Olly otra vez. Estúpido chico.
"¿Quieres que te lleve a casa? " ― preguntó Pedro.

En realidad, me hubiera encantado no tener que caminar a casa, pero ¿en verdad quería estar atrapada en un auto con él? Sopesé mis opciones. Justo cuando estaba a punto de declinar su oferta, una gota cayó sobre mi cabeza. Asentí rápidamente.

"Si, por favor"

El sonrió y se estiro hasta el asiento del copiloto, para abrir la puerta para mí. Corrí alrededor del auto y salté en el mientras las gotas empezaban a caer más fuerte.

"Gracias, Pedro"

"No hay problema" ― Empezó a manejar, avanzando lentamente por el camino mientras la lluvia seguía cayendo " Entonces, ¿Qué sacudió tu jaula? " ― me preguntó, mirándome por un segundo. Suspiré y descansé mi cabeza contra el asiento.

"Olly. Tuvo el descaro de decirme que no podía ir mañana a la fiesta con Jaxon. Dijo que ya tenía demasiados amigos hombres y que estaba escogiendo una fiesta en vez de salir con él. Estúpido. " ― Respondí molesta. El sonido de la risa de Pedro me hizo abrir los ojos y mirar en su dirección. Estaba sonriendo felizmente pero se detuvo cuando me vio mirándolo. "¿Qué es tan gracioso? " ― le pregunté, ceñuda. No había nada remotamente chistoso acerca de eso. El se encogió de hombros.

"Nada. ¿Entonces terminaron o algo? " ― pregunto, mirándome por el rabillo del ojo. Me encogí de hombros, no sabiendo responder a esa pregunta.

"No se bien. ¡No debe hacer eso! No tiene derecho a estar molesto conmigo por eso, ¿sabes que me dijo? " ― dije molesta. "El dijo: ¿Esperas que te deje ir a la fiesta tú sola con un chico? ¿Dejarme ir? ¿Qué es mío, mi cuidador? " ―

Levanté mis manos, exasperada y Pedro empezó a reír otra vez. Lo miré y dejo de reírse pero parecía que le estaba costando trabajo contenerse.

"Lo siento, no es gracioso. Es solo que no me lo imagino diciéndote que hacer. Yo trate de detenerte de salir con Jaxon una vez y no resultó bien tampoco. "

"Pero, ¿el está fuera de sí, no? Yo no soy la que está mal, ¿o sí? " ― le pregunte curiosa. ¿Lo estaba viendo solo como una excusa para romper con él? ¿Estaría siendo demasiado terca porque sería mucho más fácil estar sin él? No creía que lo fuera. Ningún hombre debería decirle a una mujer que puede o no puede hacer. El negó con la cabeza.

"No estás equivocada, Paula. El no debería haberte dicho que no puedes ir a la fiesta. Yo estaba equivocado cuando lo hice, y el también lo está" ― se detuvo fuera de mi casa y me voltee a verlo, sonriendo agradecida.

"Gracias por traerme a casa y por escucharme "

El sonrió, esa sonrisa tan linda, aquella que juraba era solo para mí.

"Cuando quieras. Diviértete mañana con Jaxon. Ten cuidado, ¿si? "

"Lo tendré, gracias. Que tengas un lindo fin de semana "― Empuje la puerta para abrirla y puse la mochila sobre mi cabeza para cubrirme de la lluvia, corrí hacia adentro con una sonrisa en mi rostro. Entré directamente a la cocina para comer algo pensando en la fiesta de mañana.

Ni siquiera había tenido ganas de ir, pero ahora que Olly había hecho tanto para que no fuera, en verdad tenía ganas de ir. Jaxon era divertido, y Amy también estaba muy emocionada así que me las arreglaría para pasarla muy bien.

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Capitulo 19! espero que les guste!

Gracias por sus comentarios! ♥


martes, 8 de octubre de 2013

Capitulo 18




Me senté junto a Amy. Estaba sonriéndome expectante así que supe que nos había visto en el pasillo y ahora quería oír el cotilleo del almuerzo. Sonreí burlona lo que casi le hace dar brincos en su silla mientras me miraba suplicante.
Me reí con tristeza.

"Fue agradable," declaré, sabiendo que querría detalles, y que la mataría tener que esperar.

"¿Yyyyyyy?" gritó con excitación.

Me encogí de hombros de forma evasiva. "No lo sé, fue agradable. Fue dulce. Le conté lo de Pedro y que no estaba preparada para nada, y él dijo que podríamos tomárnoslo con calma. Luego me tomó de la mano y me acompañó a clase." Fue así, sin detalles jugosos como ella pensaba.

Suspiró con dramatismo. "Bien, está muy bueno, así que eres afortunada. Espero que le des una oportunidad apropiada, Paula, porque es un chico simpático."

"Le daré una oportunidad apropiada. Con suerte, lo de tomárnoslo con calma ayudará," confirmé, volviéndome hacia la parte delantera de la clase mientras entraba el profesor. Durante toda la clase ignoré las miradas fijas de Amy y su obvia frustración por no conseguir el cotilleo.

Cuando la clase terminó, enganchó su brazo con el mío y brincó a mi lado.

"¿Así que te besó otra vez?" preguntó con los ojos abiertos de par en par.

Sacudí la cabeza. "Nop."

"¿Crees que lo hará?" preguntó, sonriendo.

Tragué saliva. Realmente no quería pensar en eso aún. "Probablemente" admití de mala gana. "

"Oh, por el amor de Dios, está bueno," dijo con entusiasmo. "Y tú ya sabes como es su cuerpo por todos los encuentros de natación. Oh, Dios, ¡tu novio está en el equipo de natación! Tendrás que ir a todas las competiciones y esas cosas para animarlo. ¡Podrás acosarle en su traje de baño!" chilló.

Guau, ¡está fatal que Amy esté más emocionada con esto que yo!

"Baja el tono, Amy. No es mi novio." Fruncí el ceño mientras nos deteníamos fuera del aula de Pedro. Esta clase sería embarazosa con Pedro y Olly en la misma aula.

"¿No te ha pedido salir oficialmente?" preguntó, con un mohín de decepción.

"No," respondí. "Ahora vamos adentro y consigamos un asiento antes de que el Sr. Alfonso nos castigue por llegar tarde o algo." Me metí en el aula para ver que Pedro ya estaba sentado en su escritorio, mirándonos mientras entrábamos.

Sonreí pero él no devolvió la sonrisa.

¿Pero qué problema tiene ahora? Esta mañana pasamos un momento genial, y ahora me está mirando enfadado otra vez.

Olly sonrió mientras entrábamos y señaló con la cabeza los asientos vacíos cerca del suyo. Afortunadamente los asientos no estaban en primera fila esta vez. Sonreí y caminé hacia él, dejándome caer a su lado y Amy al mío.

"Hola, cuánto tiempo sin vernos," bromeó, sonriendo mientras corría su silla más cerca de la mía. Su lado estaba prácticamente pegado al mío, haciéndome sentir incómoda.

"Sí, casi me olvido de cómo eres." Le saqué la lengua haciéndole reír y su brazo se deslizó a través del respaldo de mi silla, descansando allí casualmente.

pedro se puso en pie. Su cuerpo parecía un poco tenso mientras miraba alrededor de la clase.

"Hoy sólo tenemos media clase , ya que ha sido convocada una asamblea para los de último curso a las dos y media en la entrada. No tenemos tiempo para empezar nada nuevo, así que qué tal si repasamos algunas de las reglas de proporciones previstas para mañana." Se encogió de hombros, sus ojos escudriñando el aula. Cuando se posaron en mí, frunció el ceño y apartó la vista rápidamente.

¿Pero qué demonios le pasa ahora? Honestamente, ya no tengo ni idea de como funciona su cerebro. Pensé que lo conocía bien, pero todo esto sólo demuestra que no tengo ni idea de quién era en primer lugar.

Refunfuñé y saqué mi libro de texto, pasando rápidamente a la página que dijo. Todo tipo de ecuaciones y fórmulas saltaron hacia mí desde la página. Mi cerebro inmediatamente empezó a apagarse. Me concentré en lo que pedro estaba diciendo delante de la clase, intentando entender de qué estaba hablando, pero sabía que necesitaba más ayuda individual. Nunca entendería esta estúpida asignatura así que dí gracias a los astros por tener a Nico.

Olly estaba jugando con la parte de atrás de mi pelo mientras estábamos allí sentados, retorciéndolo alrededor de su dedo mientras yo trataba de concentrarme, pero fallé miserablemente cuando empecé a soñar despierta con Pedro otra vez. Estaba caminado alrededor de la clase y no podía evitar mirar su culito respingón mientras me mordía el labio inferior. Pensamientos de rodearlo con mis brazos, y recorrer su espalda con mis dedos, bombardearon mi cerebro.

De pronto se paró delante de mí, mirándome con expectación. Oh, Dios, ¿qué me perdí? Miré alrededor buscando a Amy para que me ayudara, pero ella me estaba mirando con los ojos abiertos de par en par.

"Eh..." balbuceé, sin saber que se esperaba de mí.

Se rió sin gracia, su rostro serio.

"Bonita respuesta," dijo con sarcasmo.

Se volvió hacia Olly y entrecerró los ojos.

"Quizás deberías dejar que se concentre en lugar de manosearla en medio de mi clase." gruñó.

La boca de Olly se abrió de golpe mientras sacaba rápidamente el brazo del respaldo de mi silla.

"No la estaba manoseando," replicó inocentemente.

Pedro hizo un sonido de mofa con la garganta.

"Sr. Hawk, sé que es difícil mantener las manos lejos de una chica guapa cuando tienes diecisiete años, pero inténtelo y conténgase, al menos dentro del recinto del instituto. De modo contrario, habría castigos a la hora del almuerzo durante el próximo mes," dijo bruscamente, caminando de vuelta a su escritorio. Me quedé mirando a su espalda estupefacta y callada.

Amy se estaba riéndose nerviosamente en voz baja tapándose la mano con la boca. Una rápida ojeada a Olly me dijo que estaba sonriendo también, como si estuviera intentando no reírse a carcajadas. ¿Qué diablos es eso tan divertido? ¿pedro acaba de hacerme parecer como una furcia en medio de su clase y a ambos les parece divertido? Hundí mi cabeza, sonrojándome como loca. ¡Por favor, por favor, por favor, qué termine pronto esta clase! No levanté la vista durante el resto de la clase y dos minutos después de las dos y media, Pedro anunció que nos teníamos que dirigir a la entrada para la asamblea con el Director.

Recogí mi bolsa rápidamente, no queriendo estar en clase más tiempo del necesario.

"Te veré allí, tengo que ir al baño," murmuré a la vez que prácticamente corría saliendo del aula, intentando no llorar de vergüenza e indignación.

Me dirigí al baño más cercano y me encerré, golpeando con la mano contra el lateral del cubículo por la frustración. ¿Cómo se atreve pedro a hacerme eso delante de todo el mundo? Después de un par de minutos, inspiré unas cuantas veces para calmarme y abrí la puerta. Según salí, casi pego un grito cuando vi a alguien allí de pie, apoyado de manera informal contra la pared. Los ojos mieles de Pedro ardían de preocupación, pero podría decir, por la forma de encajar su mandíbula, que también estaba enfadado.

"¿Qué quieres? ¿No sabes que estos son los aseos de las chicas?" dije enfadada mientras me dirigía al lava manos para lavármelas

"Necesito hablar contigo" murmuró, pasándome una toalla de papel para secarme las manos.

"¿Te vas a disculpar por abochornarme delante de todo el mundo?" dije entre dientes, fulminándolo con la mirada.

"¿Abochornarte? ¿De que demonios va eso? Tú fuiste la que le permitió manosearte en clase," replicó de forma acusadora.

¿Manosearme? ¿Ahora se está burlando de mí?

"Realmente eres un capullo a veces, ¿lo sabes?" Me coloqué la mochila en el hombro preparándome para irme enfadada de forma dramática.

Resopló. "¿Por qué? ¿Por qué soy un capullo? ¿Por decirle a ese estúpido que le quite sus malditas manos de encima a mi chica?" gritó, se echó las manos a la cabeza con exasperación mientras me miraba atentamente, sus ojos taladrando los míos.

Le miré con incredulidad. ¿Me acaba de llamar su chica? Oh, Dios mío, ¿está celoso de Olly? ¿Era de eso de lo que iba esa escenita? No, no puede ser, no puede estar celoso. Él está con Miss Teller. Sólo me dice esto ahora porque... porque... Pero yo no tenía ni idea de por qué lo diría, no podía pensar en una simple razón para que esas palabras salieran de su boca.

"Yo no soy tu chica," susurré, sintiendo mis ojos llenarse de lágrimas mientras decía esas palabras.

Suspiró y se dio la vuelta alejándose de mí, liberándome de su intensa mirada.

"Lo sé, no quería decirlo así, sólo quería decir..." Meneó la cabeza pero no continuó.

"¿Qué?" pregunté, necesitando que terminara la frase.

"Es sólo que es extraño verlo. Debería irme. Ni siquiera sé por qué estoy aquí hablando contigo. Tengo que irme," murmuró mientras sujetaba la manilla de la puerta, preparado para irse.

Agarré su brazo impidiéndole marchar; él volvió la cabeza para mirarme.

"¿Por qué viniste aquí entonces, pedro?"- pregunté en voz baja, no confiando en mi voz para hablar correctamente. Tragó saliva y me miró como disculpándose.

"Parecías disgustada. Quería asegurarme de que estabas bien," susurró. "Siento haberte avergonzado en clase, no pretendía hacerlo. No lo volveré a hacer." Frunció el ceño y empujó la puerta para abrirla, saliendo rápidamente, dejándome allí de pie por segunda vez mirándole estupefacta.

Permanecí allí un minuto entero preguntándome si estaba celoso porque aún me quería, o si sólo estaba molesto porque Olly tenía sus manos sobre algo que él había tenido. Honestamente no sabía la respuesta a esa pregunta, pero no me iba a permitir a mí misma empezar a pensar en ello otra vez. Él había tenido la oportunidad perfecta de decirme que todavía me quería, también había tenido numerosas oportunidades antes, pero las dejó escapar en cada ocasión.

Abrí el grifo de agua fría y me salpiqué un poco de agua en la cara, intentando ralentizar mi respiración antes de dirigirme a la entrada donde la asamblea ya estaba en marcha. Me escondí en un lateral y escuché el final de lo que el Director estaba diciendo. Algo acerca de votar con el comité social y luego ellos organizarían la excursión. Recorrí la habitación la mirada buscando a Amy. Estaba sentada junto a Nico, ambos sonriendo animadamente así que lo que quiera que fueran a votar era obviamente algo bueno.

Cuando todo el mundo empezó a salir en fila, esperé a un lado por Amy. Ella brincó felizmente a mi lado.

"Esto va a ser alucinante, ¿por qué vas a votar? Apuesto a que te gusta como suena lo del santuario de caballos, ¿verdad?" Puso los ojos en blanco en broma.

¿Santuario de caballos? ¿Qué me perdí exactamente?

"No he oído nada de eso, ¿qué santuario de caballos?" pregunté confusa.

Chilló y saltó de arriba a abajo. "¿No lo oíste? ¡Oh, Dios, esto te va a encantar!"

Me agarró el brazo y empezó a conducirnos por el pasillo hacia nuestras taquillas mientras no paraba de hablar, haciéndome un relato palabra por palabra de todo lo que me había perdido.

Aparentemente, a causa del trabajo de voluntariado que nuestro curso había hecho para la agencia de medio ambiente plantando árboles y recogiendo basura de las calles, íbamos a ser recompensados con una cierta cantidad de dinero que iba a ser usada para una salida de un día, a nuestra elección, de aquí a un mes. Había tres opciones que teníamos que votar entre todos. La primera que tuviera más votos, sería concertada para un sábado del próximo mes. Las opciones eran: visitar un santuario de caballos y cepillar a los caballos, un día en un parque temático o practicar paintball.

Expresé mi emoción. Amaba los caballos, pero sabía que no había posibilidad de que la gente pudiera votar por eso. Mi segunda opción sería definitivamente el parque temático aunque me asustaban un poco las vueltas. La única cosa que no querría hacer sería lo del paintball. No me gustaba ningún tipo de deportes o actividades que incluyeran correr, esconderse o ensuciarse.

Nico sonrió con entusiasmo. "Definitivamente voy a votar por el paintball".

Un montón de chicos aplaudieron y empezaron a hablar animadamente sobre quién iba a disparar a quién, empezaron a empujarse unos a otros en broma. Puse los ojos en blanco y me dirigí a mi taquilla en silencio, rezando que hubiera alguna manera de que pudiera quedar fuera de eso y hacer algo divertido que no implicara caerme, romperme un tobillo o hacerme parecer una idiota.


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Hola! Acá esta el capitulo 18 que prometí si comentaban!
espero que les guste! Gracias Por leer! ♥



Capitulo 17




Mis padres dejaron que Nico se quedara esa noche. Por supuesto tuvimos que dejar la puerta abierta toda la noche para que pudieran escuchar si algo pasaba, y Nico tuvo que dormir en el piso de mi dormitorio, pero confiaban en nosotros, así el estar en la misma habitación era agradable. Ellos sabían que éramos sólo amigos y y que yo todavía estaba colada por Pedro así que lo dejaron pasar por su madre.

Por la mañana nos llevó en coche a la escuela y yo ignoré el hecho de que entramos en el parking al mismo tiempo que la sexy pareja de profesores. Contuve el aliento cuando caminaron hacia el instituto charlando felizmente; obviamente les estaba yendo bien. Los ojos de Pedro se posaron en mi por una fracción de segundo así que sonreí y fingí que no me importaba. Él me devolvió la sonrisa y sujeto la puerta para que su nueva pequeña compañera de cama entrara en el instituto. Mientras caminaba tras ellos, él se apartó a un lado, sujetando la puerta para mi también.

"Tras usted, Señorita Chaves. "- sonrió haciendo que mis entrañas se derritieran. ¡Estúpidas entrañas, ya va siendo hora de que lo superes! Quería abofetearme  por todavía estar bajo su hechizo cuando él obviamente había seguido adelante hacia algo más grande y mejor que yo, bueno, quizás no más grande pero indudablemente mayor y sexy.

"Gracias"- murmuré incomoda.

"¿Cree que podría tener unas palabras con usted antes de clase? "- preguntó, ladeando la cabeza hacia un lado viéndose tan bonito como un botón. Tragué con fuerza y asentí preguntándome de que iba esto. "Bien. Ven ha mi despacho conmigo. "- Él asintió hacia el pasillo con la cabeza así que me despedí con la mano de Nico, prometiendo verlo a la hora del almuerzo, y seguí a Pedro por el pasillo. Intenté no mirar su culo mientras caminábamos, pero falle en mi tarea miserablemente.

Cuando llegamos abrió la puerta e inmediatamente se fue a su escritorio, hurgando en su pequeña bolsa que llevaba con él. Solo le observé con curiosidad preguntándome si me iba a preguntar sobre mi cita del Sábado. No podía pensar en otra razón para que quisiera hablar conmigo. Había ido bien durante toda la semana sacando en mi proyecto una A por primera vez en matemáticas por la presentación que Patricia hizo el Viernes, así que no podía querer sermonearme sobre eso.

Se giró y me sonrió. Intente desesperadamente no devolverle la sonrisa, pero era tan difícil no sonreírle al estúpido.

"¿Has oído que Chris Brown va a dar un concierto el mes que viene?"- preguntó, mirándome con curiosidad mientras se sentaba en el borde de la mesa.

Asentí. "Si, lo escuché en la radio el Domingo. "- Suspiré con tristeza pensando en ello de nuevo.

"¿No conseguiste entradas? "- dijo con una sonrisa en su cara cuando preguntó.

Negué con la cabeza tristemente y deje que mis hombros cayeran derrotados.

"No, agotadas. Intentamos ganar alguna de la radio porque es un concierto exclusivo, pero no lo conseguimos. "

Él asintió, mordiéndose el labio inferior, mirando divertido por algo. "¿Qué pasa con el chico que te gusta? Quiero decir, su música es horrible. "

Puse los ojos en blanco. "Si, pedro, recuerdo que no te gusta. Hay alguna razón para haberme arrastrado aquí lejos de mis amigos o…"- deje la frase en el aire, cruzando mis brazos sobre mi pecho. Ya estaba molesta por lo que él necesitaba parar de ser sinuoso.

Se rio y sacudió la cabeza. "Toma".-Sostuvo un sobre hacia mi, sus ojos brillando con diversión.

"¿Qué es eso? "- pregunté, frunciendo el ceño hacia el sobre mientras lo cogía de su mano.

"Es una nota de detención. Dios, ¿Quieres simplemente abrirlo y ver que es, y parar con esa actitud? "- dijo el, riéndose.

Me tragué mi cabreada respuesta y abrí el sobre, sacando dos entradas para el concierto. ¡Oh Mi jodido Dios! Mi boca se abrió en shock mientras mi corazón empezaba a latir demasiado rápido. Sagrada Mierda. ¡Estoy sosteniendo entradas del concierto en mi mano! ¿Lo voy a ver en directo? Grité y salte arriba y abajo en el sitio, cosa que solo hizo que Pedro riera y sacudiera su cabeza ante mi. Miré hacia el con incredulidad. ¿Ha conseguido estas entradas para mi, sabiendo que amaba a Chris Brown? Maldición, él era realmente otra cosa.

"¿Son tuyas? "- pregunté sin aliento. Él sonrió y sacudió la cabeza lentamente pero no elaboró.

"¿De quienes son? "- le pregunté, rezando porque dijera que me las iba a vender.

"Tuyas"- respondió, su voz todo ronca y sexy haciendo que mi vientre sintiera un cosquilleo.

"¿Me las vas a vender? "- le pregunté esperanzada, saltando en el sitio de nuevo.

"Son tuyas, las he conseguido para ti. No te las estoy vendiendo. " puso los ojos en blanco como si hubiera dicho algo estúpido.

"¿Las has conseguido para mi? "- pregunté, tragándome el nudo de la garganta.

Él se encogió de hombros como si no fuera gran cosa. "Escuché que iba a hacer el concierto y pensé que querrías ir. El manager del club en el que solía trabajar tiene algunos contactos. Aparentemente su hermano es el tío que contrata los lugares y esas cosas así que le pregunté si podía conseguirme un par de entradas. Se que es tu favorito.''

¿Por qué demonios había hecho eso? Ya no estamos saliendo juntos, ¿así que porque se ha tomado la molestia en hacer esto por mi?

"¿Por qué ibas tu a conseguirlas para mi? "- le pregunté, mi voz quebrándose ligeramente mientras hablaba.

Me miró fijamente, sus ojos mieles clavados en los míos haciendo que todo mi cuerpo se sintiera como si estuviera en llamas.

"Sabia que no serias capaz de conseguir las entradas, pensé que te gustaría ir",- explico simplemente.

"Gracias"- dije efusivamente. Él asintió, sus ojos todavía fijos en los míos.

Quería tirarme a sus pies y suplicarle que me diera otra oportunidad, suplicarle para que cambiara de parecer, dejar a la profesora sexy que era diez veces mejor para él que yo.

"¿Cuánto te debo? "- pregunté, rompiendo el silencio antes de que hiciera lo que mi corazón me gritaba que hiciera.

"Nada, no tuve que pagar por ellas. "- Me dio la espalda, ocupándose moviendo cosas alrededor sobre su mesa. "Use un favor; no me costaron nada. "

¿Realmente no tuvo que pagar por ellas? Me acerqué a el sabiendo que la campana estaba por sonar y su clase empezaría pronto. Toque su brazo, y se dio la vuelta hacia mi, sus ojos entrecerrándose y su cuerpo tensándose.

Oh Dios, ¿podía besarlo? ¿Me devolvería el beso si lo hiciera?

"Gracias"- susurre agradecida. Esa era una de las cosas más bonitas que nadie había hecho por mi, tan atento y adorable.

"De nada"- susurro él. Estaba tan cerca que podía sentir el calor de su cuerpo filtrándose en el mio.

Dios, lo necesito tanto. ¿Por qué tenia que pasar esto? ¿Por qué tenia que ser mi estúpido profesor? "Deberías irte, la campana esta por sonar. "

Antes de poder detenerme di un paso adelante y presione mis labios contra su mejilla suavemente, dejando a mi boca permanecer en su piel unos segundos más mientras disfrutaba la sensación de él bajo mis labios de nuevo. Él gimió en la parte posterior de su garganta y giro su cara ligeramente hacia la mía para que mis labios tocaran la comisura de su boca. Sentí a mi corazón dejar de latir mientras la esperanza empezaba a crecer en mi interior. Quería tanto que me besara. Si moviera su cara de nuevo nuestros labios conectarían. Me aparte ligeramente con lo que ya no estaba besándolo, pero nuestras caras estaban tan cerca que podía sentir su aliento rozando mi mejilla y mi cuello.

"Por favor vete, Paula "- rogó, cerrando sus ojos y sus manos en apretados puños.

"Gracias por las entradas. Eso fue muy dulce, Pedro."

"No fue nada, me alegro de que te gusten. "- Él dio un paso atrás, cruzando los brazos sobre su pecho. "No estoy seguro de lo que le dirás a Amy, suerte con eso. "- Él sonrió y se rio a la vez que prácticamente salte fuera de la clase.

Cuando mire de nuevo hacia el, me guiño, y mi sonrisa creció de manera imposible.

No le dije a Amy lo de las entradas. Aunque no me faltaban ganas, especialmente cuando estaba gimiendo y quejándose sobre no poder ir. Se sentían como si estuvieran quemando un agujero en mi bolsillo y no podía hacer desaparecer la sonrisa emocionada de mi cara durante toda la mañana.

Cuando llego la hora del almuerzo Olly se dejo caer a mi lado, sonriendo felizmente. Mi corazón se hundió. Me olvide que habíamos tenido una media cita, y había acordado comer con el hoy.

"¿Hey, quieres ir a comer fuera o algo? "- preguntó.

¡Mierda, supongo que acepté así que no puedo decir exactamente no!

"Claro. "

Cogí mi sándwich y bebida para seguirle fuera del edificio, ignorando la sonrisa orgullosa de Amy. Él camino hacia los bancos de la parte posterior del instituto y se sentó mirándome con expectación. Tragué saliva y me senté a su lado con una sonrisa forzada.

"¿Así que, que tal el resto del fin de semana? "- preguntó, comiendo su sándwich.

Encogí los hombros. "Estuvo bien. No he hecho gran cosa, pase el día con Nico, y entonces Amy vino a pasar la tarde. ¿Qué tal tu? "- pregunté, apartándome ligeramente de él ya que mi brazo no paraba de rozar el suyo mientras nos movíamos para comer.

Un ceño fruncido cubrió su frente. "¿Pasaste el día con Nicolas? Entonces han vuelto o…"- dejo sin terminar, apartando la mirada de mi.

Sonreí y puse mis ojos en blanco. La gente siempre asume cosas sobre Nico y yo. Me volvía loca. ¿No podían dos personas ser solo amigos? ¿Por qué siempre tiene que estar pasando algo?

"Definitivamente "- confirmé.

Él sonrió feliz, girándose en su asiento para mirarme. "Genial, pensé que querías decir… no importa, supongo que no importa lo que pensaba. "

"Pensabas que había vuelto con mi ex"- deduje.

Él asintió. "Si lo siento. Es raro que sean amigos, no se ve muy a menudo. "

Me encogí de hombros. "Sí, pero la gente se olvida de que Nico y yo éramos buenos amigos, incluso antes de que nos reunieramos, de manera que eso hace que sea más fácil. Quiero tenerlo en mi vida tan sólo tenemos que trabajar un poco más para hacer que eso suceda. Fue un poco tenso al principio, pero es genial ahora ".

Él sonrió con alegría y extendió la mano para cepillar mi flequillo lejos de mis ojos. "Bueno, entonces eso esta muy bien " susurró.

Sus ojos se movieron a mis labios mientras se acercaba a mí. Oh no! Tengo que hablar con él y explicarle algunas cosas de Pedro antes de que empiece a enamorarse de mí y entonces él termine siendo herido o algo así.

Extendí la mano y tome la suya que estaba trazando a lo largo de mi mejilla. Tiré hacia atrás, sonriendo disculpándome. "Olly, necesito hablar contigo acerca de algo."

Él me miró con curiosidad mientras se entrelazan nuestros dedos, dejando su mano en mi regazo.

"Está bien, ¿qué pasa? "

Suspiré. ¿Cómo diablos puedo decir esto sin dar nada y sonar yo misma como una idiota que esta obsesionada con su ex-novio?.

"Bueno, este verano empecé a salir con alguien".

Frunció el ceño. La situación es dolorosa de hablar al respecto entonces en realidad preferiría no hacerlo en absoluto.

Él se apartó aún más, con el ceño fruncido mientras dejaba ir mi mano.

"Muy bien, así que estas viendo a alguien" acusó, frunciendo el ceño.

Negué con la cabeza rápidamente.

"No, honestamente no lo estoy. Es sólo que realmente me gustaba y luego él rompió conmigo como hace dos semanas y yo todavía no creo que lo he superado correctamente."

Wow eso ni siquiera cubre una décima parte de lo que estoy sintiendo.

"El chico que te dejó? ¿Qué es, estúpido o algo? " preguntó, mirando confundido.

Aww, eso es una cosa dulce que decir! Sonreí.

"No sé. Simplemente no funcionó y yo no quiero precipitarme en algo si no lo he superado, porque eso no sería justo para ninguno de nosotros. "sonreí disculpándome.

"Así que todavía estás liada a este chico que te dejó. ¿Crees que ustedes dos vuelvan a estar juntos? " preguntó, su expresión era esperanzada mientras estudiaba mi rostro.

"No, ya no."

No había ninguna posibilidad de que Pedro me quisiera ahora que él estaba saliendo con la señorita Teller. Él no bajaría de grado a una colegiala estúpida después de estar con ella. Por no mencionar el hecho de que el pensó que yo había mentido sobre mi edad, y es mi profesor. Todo solo hacía imposible para nosotros volver a estar juntos, así que podría decir con absoluta certeza de que Pedro y yo habíamos terminado - para él al menos.


"Entonces ... tal vez podríamos tomar las cosas con calma o algo hasta que sientas que lo has superado " sugirió Olly, ladeando la cabeza hacia un lado y poniéndome cara de cachorrito.

¿Podría tomarlo con calma con él? ¿Qué significaría eso sin embargo? Salir en citas, besos, y sosteniendo su mano. Supongo que podría hacerlo, siempre y cuando ambos entendamos que no era nada serio. Yo sabía que no tenía fuertes sentimientos por él, pero era un hombre dulce. Tal vez, como Amy siempre dice, mis sentimientos crecerían una vez supere a Pedro.

Tal vez algún día el me haría que me rindiese a él, y yo estaría dejando pasar una oportunidad que se debe agarrar con ambas manos. pedro y yo habíamos terminado. Tenía que aceptar ese hecho.

"¿Qué pasa si solo estoy por despecho y ambos terminamos heridos?"Me interrogué, dándole a él la oportunidad de alejarse de mí. Odiaría el terminar haciéndole daño. Él se encogió de hombros.

"Quién sabe, nunca lo sabrás si no lo intentas, y yo quiero intentar."Sus ojos azules ardían en los míos, deseando que le diera una posibilidad.

Podía sentir como mi resistencia se desmoronaba. ¿Por qué? ¿por qué nunca puedo decir que no a la gente?

"Vamos a tener que tomarlo muy lento, Olly ", dije en voz baja, sin confiar en mi voz para hablar.

Acabo de hacerlo, dando el importante paso y elegí continuar. Ahora sólo tengo que hacer mi corazón siga adelante.

Él sonrió y me agarrro la mano de nuevo, sonreí y miró nuestras manos entrelazadas. Todavía se sentía mal, pero era agradable saber que yo estaba intentándolo.

"Entonces lo vamos a tomar despacio", confirmó. La campana sonó marcando el final de la comida, y me sonrió con decepción en su rostro . "Creo que debemos llegar a clase. Te veré en matemáticas. "

Se puso de pie agarró mis cosas del almuerzo vacías tirándolas en la basura para mí. Sonrió y extendió la mano para que yo la tome, así que metí la mano de nuevo en la suya mientras caminamos por el pasillo hacia mi siguiente clase. Se detuvo ante la puerta de mi clase de español y sonrió.

"Nos vemos en un rato", me murmuró, metiendo un poco de mi pelo suelto detrás de mi oído por mí.

"Si. Gracias por acompañarme a clase "

"No te preocupes." Se volvió y corrió prácticamente por el pasillo en el que llegó tarde a su clase porque él me acompañó a la mía. Mientras lo observaba corriendo, vi a pedro parado allí. Era como si estuviera congelado en su lugar, mirándome fijamente, frunciendo el ceño con enojo. ¿Qué diablos es esa mirada? Suspiré y se dirigió a la sala de clases.

Me doy por vencida tratando de averiguar lo que pasa por esa sexy cabeza suya.


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que tierno Pedro...! le regalo las entradas a Pau!! :)

espero que les guste este capitulo...! les dejo un adelanto del que viene!...

"Necesito hablar contigo" murmuró, pasándome una toalla de papel para secarme las manos.
"¿Te vas a disculpar por abochornarme delante de todo el mundo?" dije entre dientes, fulminándole con la mirada.

"¿Abochornarte? ¿De que demonios va eso? Tú fuiste la que le permitió manosearte en clase," replicó de forma acusadora.

¿Manosearme? ¿Ahora se está burlando de mí?

"Realmente eres un capullo a veces, ¿lo sabes?" Me coloqué la mochila en el hombro preparándome para irme enfadada de forma dramática.

Resopló. "¿Por qué? ¿Por qué soy un capullo? ¿Por decirle a ese estúpido que le quite sus malditas manos de encima a mi chica?" gritó, se echó las manos a la cabeza con exasperación mientras me miraba atentamente, sus ojos taladrando los míos.

Le miré con incredulidad. ¿Me acaba de llamar su chica? Oh, Dios mío, ¿está celoso de Olly?


Si  quieren que suba hoy este capitulo Comenten!!
Gracias Por Leer!! ♥

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lunes, 7 de octubre de 2013

Capitulo 16



El resto de la semana escolar pasó sin ningún evento. pedro apenas me miraba, excepto cuando necesitaba hacerlo como profesor, y ni siquiera eso ocurría a menudo. En cierta manera estaba agradecida porque no quería hablarle. Sobre todo después que la mitad de la escuela presenció su llegada al estacionamiento el martes a la mañana con la Srta. Teller en el asiento del acompañante de su auto.

Después de irse con él, el lunes después de la escuela, era bastante obvio que ella se había quedado en su casa. Honestamente, me enfermaba, pero hice mi mayor esfuerzo para no dejar que me afectara, bueno, para intentar no mostrar que me afectaba es algo más cercano a la verdad.

Los rumores comenzaron inmediatamente. Las charlas de la nueva pareja caliente de profesores se extendieron alrededor de toda la escuela en cuestión de minutos. Cada vez que alguien lo mencionaba, mi estómago empezaba a dolerme, pero me esforcé en no mostrarlo. En vez de eso, flirteé con Olly y fingí que estaba ansiosa por verlo el sábado.

Toda la semana estuve realmente ocupada después de la escuela, así que eso me ayudó a que mi mente no estuviera en mi profesor de matemáticas. El miércoles y el jueves fui a casa con Nico, y estudiamos. Sin embargo, para ser honesta, esta semana no necesité que me ayudara demasiado, las notas de Pedro y la ayuda que me dio el lunes me dejaron las cosas bastante claras. También ayudó que a Patricia le gustara matemáticas, por lo que ella estaba llevando el proyecto durante las horas de clase. Así que después que Nico y yo estudiáramos por poco rato, miramos una pelicula antes de comer.

Era divertido estar cerca de Nico. Él estaba evitando hablar de su madre a toda costa, ambos lo hacíamos. El aniversario de su muerte era el Domingo, por lo que íbamos a ir allí a la mañana temprano para que él pudiera presentar sus respetos, y luego teníamos planeado salir para que pudiera alegrarlo y distraerlo un poco.

El viernes por la noche fui a cenar con Jaxon. Estuvo bien; como de costumbre, Jaxon no falló en hacerme reír con sus historias de citas desastrosas y sus mejores éxitos de todos los tiempos. Me sugirió salir el sábado de la semana siguiente en lugar del viernes. Uno de sus amigos, a quien ya había conocido mediante pedro, iba a tener una fiesta, y Jaxon quería que fuera con él. Dijo que Amy podía ir también, y me imaginé que le encantaría hacerlo. Así que después que le hice prometerme 5 veces que pedro no estaría ahí, finalmente acepté ir. Me pareció algo divertido, por lo que la fiesta sería probablemente buena.

***

Hoy era sábado y estaba sentada viendo cómo las manecillas del reloj se movían demasiado rápido. Por centésima vez miré mi celular, ansiosa por que sonara y que fuera Olly, para cancelar la cita o algo. Un asqueroso caso de indigestión me caería muy bien en éste momento. Quizás podría llamarlo y decirle que tengo indigestión... Cuando oí que un auto estacionó afuera, dejé salir un gemido de frustración. Llegó justo a tiempo. Siete en punto en la puerta, tenía que darle puntos al chico por ser puntual. Realmente iba a tratar en esta cita. Olly era un chico agradable, y era atractivo también, iba a dar mi mayor esfuerzo para seguir adelante.

Me dirigí al piso de abajo con lentitud, dejando que mi papá abriera la puerta. ¡Tal vez él asuste a Olly por mí y así ni siquiera tendré la necesidad de ir! Me detuve detrás de mi papá, que estaba parado ahí, mirando. Su postura no era muy cordial mientras bloqueaba la entrada, dejando que Olly se quedara afuera.

"Estoy hablando en serio, conozco a tu padre y si llego a escuchar una sola cosa acerca de ella siendo maltratada esta noche, voy a hablarle antes de venir a buscarte." Papá lo amenazó.

Wow, pobre Olly, ni siquiera cruzó la puerta y ya se lo estaba diciendo. Sonreí como disculpándome mientras tocaba el brazo de mi papá, dejándole saber que estaba allí. Se giró ligeramente para mirarme, todavía con el ceño fruncido. Siempre había sido protector conmigo; era hija única por lo que exageraba completamente. Era casi divertido en una manera malditamente embarazosa.

"Lo entiendo, y ni siquiera soñaría con maltratarla, lo prometo." Olly le dio su palabra, luciendo como si quisiera huir gritando. Corre, por favor, corre. Sin embargo no lo hizo. Mi corazón se hundió al ver que mi papá le hacía señas para que entrara a la casa.

"Hey, Olly." Me obligué a sonreír y me giré hacia mi papá. "Tenemos que irnos papá. No volveré tarde," le prometí al tiempo que agarraba mi chaqueta del perchero y me dirigía rápidamente hacia la puerta antes de que él pudiera seguir fastidiando a Olly.

"Está bien, hija, diviértete." Papá me sonrió antes de voltearse y darle una última mirada amenazante.

Agarré el brazo de Olly y casi lo empujé por la puerta, cerrándola detrás de mí. Dejó salir un largo suspiro antes de mirarme con los ojos como platos.

"Maldición, Paula, ¡tu papá si que asusta!" masculló, sacudiendo la cabeza.

Me reí y rodé mis ojos. "Es inofensivo, a menos que me lastimes, en ese caso te perseguirá." Bromeé, y le sonreí.

Se rió silenciosamente, y frotó su nuca tímidamente. "Por cierto, te ves genial." Me halagó, repasando lentamente mi cuerpo con la vista.

Me sentí cohibida a pesar de que no estaba usando nada revelador, sólo un pantalón negro y una remera verde; nada especial porque no quería darle una impresión equivocada. Aunque puede que flirtear con él durante toda la semana ya le habría dado una impresión equivocada. Pero juré que en serio iba a intentarlo esta noche. Tal vez hasta llegue a gustarme y no le habré dado una falsa impresión después de todo. Supongo que veremos cómo va a medida que transcurra la noche.

"Gracias, tú también." Y era cierto, su cabello estaba bien peinado, estaba usando unos jeans y una agradable camisa abotonada azul.

Esa camisa le quedaría diez veces mejor a pedro. Oh por el amor de Dios, ¡tengo que dejar de pensar en mi estúpido profesor!

"¿Estás lista?" me preguntó, mientras dirigía la mirada hacia su auto. Asentí y lo seguí hasta él, me subí y odié lo mal que se sentía todo. Hasta su lindo auto limpio parecía estar mal de alguna manera. "Entonces, ¿estuve pensando que podíamos ir a Zac's? " sugirió, haciendo que sonara como una pregunta.

"Claro, me encanta Zac's."

Estaba bien, porque el lugar no era demasiado romántico tampoco, sólo un lindo lugar que tenía hamburguesas geniales. Olly sonrió, arrancó el auto y lo sacó de mi entrada. Anduvimos en un silencio incómodo por la mayor parte del trayecto, haciendo algunas pocas conversaciones sobre la escuela y la película que íbamos a ver. En realidad, suspiré de alivio cuando paró el auto en el estacionamiento del restaurante porque por lo menos ahora tendríamos algo para distraernos de la incomodidad.

Me sentí incómoda y extraña durante el tiempo que estuvimos en el restaurante. Sinceramente intentaba con todas mis fuerzas que me gustara. Él era dulce y verdaderamente divertido de un modo nervioso, pero no teníamos nada en común por lo que pasamos gran parte del tiempo pensando en algo de qué hablar mientras comíamos.

En el fondo yo sabía que a pesar de que estaba tratando de darle una oportunidad, mi corazón se negaba incluso a pensar en él de esa manera. A lo largo de la cita seguía comparando las citas que había tenido con pedro, en las que reíamos con facilidad y siempre teníamos algo de qué hablar. Tal vez era porque Pedro era mayor o algo, más experimentado, así que sabía cómo hacer que una chica se sintiera cómoda. Yo realmente no podía decir que era exactamente, lo único que sabía era que no había chispa entre Olly y yo.

Después de terminar de comer, decidimos dirigirnos al cine donde nos reuniríamos con el resto de mis amigos. En silencio tuve la esperanza de que una vez que estuviéramos con otras personas ambos pudiéramos relajarnos, y tal vez seríamos capaces de salvar el resto de la noche.

Olly se negó a dejarme pagar la comida. Mientras caminábamos hacia el coche, sentí su mano rozarse contra la mía. Instintivamente me aparté y fingí buscar mi celular en mi cartera, por si acaso estaba tratando de tomar mi mano o algo así. Secretamente deseaba que él no hubiera sugerido este pequeño restaurante en primer lugar. La única razón por la que estaba haciendo esto era para tratar de darle celos a Pedro y conseguir algo de venganza, pero incluso eso no estaba funcionando como había planeado.

Hablamos de música durante el camino, por suerte, en el momento en que nos detuvimos en el estacionamiento, sólo quedaban unos cuantos minutos hasta que nos pudiéramos reunir con los demás. Sentí que me relajaba porque solo con saber que la parte de la cita había terminado, bueno, hasta que me llevara a casa de todos modos.

Amy me sonrió en cuanto entramos por la puerta. Yo resistí el impulso de poner los ojos en blanco frente a su obviedad. Sabía que ella inmediatamente me arrastraría al baño para sacarme el chisme de la cena. No estaba equivocada. Tan pronto como llegamos a donde ella, Nico, y cinco de nuestros otros amigos estaban, ella agarró mi mano y asintió con la cabeza hacia los baños.

‘‘Vamos a orinar antes de la película, Paula’’ — gorgojeo alegremente. Suspiré abatida, sabiendo que era inútil discutir, y le permití llevarme hacia los baños de damas. Tan pronto como la puerta se cerró se volvió hacia mí, mirándome expectante.

"¿Y?"

Suspiré y me encogí de hombros.

"No sé, es un buen chico es solo que... " —Me interrumpí, sin saber qué más que decir.

"Es sólo que todavía estás colgada del imbécil ese. " —concluyó ella, poniéndose la mano en la cadera con evidente desaprobación.

"Amy, estoy tratando, de verdad, pero es sólo que sigo pensando en pedro todo el tiempo. Es demasiado pronto para empezar a tener citas con alguien más. Olly es dulce, gracioso, y caliente, pero yo no pude dejar de pensar en Pedro toda la noche."–hice una mueca y me senté en la encimera al lado del lavabo, esperando a que me regañara otra vez para poder seguir adelante.

No lo hizo, en lugar de eso se sentó junto a mí y me paso el brazo alrededor de mi hombro.

"Sé lo que es tener sentimientos por alguien y no ser capaz de hacer nada al respecto. Basta con vernos a mí y Ryan, he estado loca por él desde siempre, y apenas si he hablado con él. Podría ser peor, podrías haber tenido a pedro frente a tu cara todos los días, porque créeme, es duro!’’— me miro sabiamente.

Asentí y no le dije que yo tenía a Pedro frente a mí todo el tiempo, me hubiera gustado poder decírselo y entonces ella entendería mejor porque estaba molesta y luchando por seguir adelante.

"Dale una oportunidad a Olly"— imploró. "Toma su mano, bésalo, ve si algo puede crecer a partir de ahí. Todo lo que tienes que hacer es encontrarlo atractivo. Lo otro podría venir después. Él es un buen chico. Apuesto a que será un gran novio. "
Ella me miró suplicante mientras apretaba mi hombro. "Si le das una oportunidad y no funciona, me comprometo a comer helado contigo hasta que nos salga por las orejas. " – se hizo una cruz sobre el corazón y asintió.

Me reí ante su solemne voto y asentí en aceptación. "Está bien, tienes razón. Vamos a ver la película. " — Puse una sonrisa falsa en mi boca y me levante.

Sólo necesitaba esforzarme más, eso es todo. Ella sonrió, y salimos del baño, en dirección a donde se encontraban los demás charlando en el vestíbulo.
Olly me sonrió mientras subíamos así que le devolví la sonrisa y fui a pararme a su lado. Tragué saliva y deje que mi mano rozara la suya a propósito. El dio una mirada rápida, con una sonrisa tirando de las comisuras de su boca mientras acariciaba con un dedo el dorso de mi mano. Contuve la respiración y lo mire, sus ojos brillaban de esperanza, como si estuviera esperando mi permiso o algo así. Sonreí y le di la vuelta a mi mano para que nuestras palmas quedaran frente a frente, silenciosamente le di el visto bueno, él sonrió y tomó mi mano firmemente.

Mal. Se sentía mal. ¡No debería estar sosteniendo su mano! Pero dejé que pasara de todos modos.

"¿Quieres palomitas o algo?’’ —me preguntó, sonriendo.

Me encogí de hombros. "Claro, si quieres. Yo las compro porque ya tu pagaste la cena.’’— Rodó los ojos y me jaló hacia los puestos, sacando su cartera para pagar a pesar de que le acababa de decir que yo lo haría.

El resto de la noche fue mejor que el inicio. Olly pasó el brazo sobre el respaldo de mi asiento, pero no hizo ningún otro movimiento para tocarme, lo cual agradecí. Siguió lanzándome miraditas a lo largo de la película, lo vi un par de veces por el rabillo del ojo.

Cuando la película terminó me sentí enferma. Un viaje en auto con él significaba aquí a besarme; desde fuera la cita probablemente parecía que iba bien. Probablemente él esperaba besarme en la puerta como mínimo. Amy asintió para darle valor mientras nos despedíamos en el estacionamiento.

Me mordía las uñas mientras caminábamos hacia su auto. El aún sostenía mi otra mano; su pulgar dibujaba pequeños patrones contra mi palma mientras el silencio parecía sobrepasarnos a los dos. Sonríe agradecida cuando abrió la puerta para mí. Y él es un caballero además de ser un dulce.

Hablamos sobre la película en el camino a casa, diciendo nuestras partes favoritas. Eso parecía llenar el incómodo silencio que se mantenía en el aire. Cuando nos detuvimos frente a mi casa miré hacia él nerviosamente, sólo para ver que él ya se había bajado del auto. El llegó a mi lado y abrió la puerta para mí, mientras yo sólo me sentaba ahí pensando qué diablos debía decir.

¿Pensará él que lo voy a invitar adentro o algo? ¿Será por eso que se bajó del auto? O!, Es que no tuvo suficiente de mi papá antes ¿qué quiere entrar y verlo de nuevo?.

"Olly, no puedo invitarte dentro" murmuré, mirando entre él y la puerta nerviosa.

El rió y sacudió su cabeza. "Sólo iba a dejarte hasta la puerta." Tomó mi mano y prácticamente me arrastró por el camino hasta la puerta.

Me sentí enferma. Mi corazón golpeaba tan rápido en mi pecho, a esta velocidad probablemente tendría un ataque cardíaco antes que me besara.

"Lo pasé bien, gracias" murmuré, aún un poco escasa de palabras.

El sonrió y asintió. "¿Piensas que podríamos salir a pasear mañana?" Preguntó, mirándome esperanzado.

Por una vez estaba agradecida que tenía una excusa y no tenía que pensar en una.

"No puedo mañana, tengo planes todo el día, lo siento."

El pareció un poco desilusionado y yo instantáneamente me sentí culpable. Odiaba hacer sentir mal a la gente, que era usualmente por lo cual terminaba haciendo cosas que no quería hacer todo el tiempo, porque tenía problemas para decir no.

"O, está bien… supongo, y el lunes en la escuela. ¿Podemos almorzar juntos o algo?" Ofreció nervioso.

O demonios, otra cita. Bueno, más o menos otra cita. Yo quise decir no, quería empujarlo hacia su auto y decirle que estaba totalmente loca por el profesor. Pero todo lo que pude ver fue la cara de Amy siendo me que necesitaba seguir adelante, y la cara de Miss Teller mientras flirteaba con Ppedro y sus pequeños viajes de casa a la escuela juntos cada día esta semana.

Hice un gran suspiro y me tragué la inmensa duda que tenía sobre si estaba lista para esto o no. “Claro, almuerzo suena bien” acepté, tratando de sonar más confiada de lo que sentía dentro.

El sonrió ampliamente. “¡Genial!” dijo animado. “Bueno, buenas noches entonces y gracias por una gran noche.” Se paró un poco más cerca de mí. Resistí el instinto de abofetearlo mientras él comenzaba a inclinarse hacia mí.

O diablos! solo hazlo, Paula, sigue adelante y deja de compararlo con pedro. Pedro siguió adelante, entonces tú también deberías!.

Los labios de Olly presionaron los míos sólo por uno segundos y en ese momento no sentí nada. Nada de calor, nada de chispas, sin pasión que corriera por cada una de mis venas. Nada. Fue un buen beso, suave y dulce, pero sólo no me hizo sentir nada. Obviamente sí hizo sentir algo a él porque se retiró y sonrió ampliamente como si hubiese ganado la lotería o algo. Forcé una sonrisa en respuesta.

Él asintió hacia su auto “debería irme entonces.”

Yo sonreí y luego comencé a reír. “si mi papá probablemente está mirando por la ventana, por lo que estará aquí en un minuto o dos,” bromeé, mientras él dirigía sus ojos hacia la ventana y los achicaba nerviosamente. “Estoy bromeando, te veo el lunes.”

Él se rió como cordero y sacudió su cabeza. “Nos vemos.” Se volvió y caminó hacia su auto mientras yo entraba.

Cuando estuve dentro me recliné contra la puerta y me negué a llorar. Realmente me sentía como si hubiese engañado a pedro, pero eso era estúpido porque él no me quería. Suspiré y me empujé desde la puerta hacia el dormitorio.

A la mañana siguiente rodé y mi mano golpeó algo duro. La cosa dura gruñó, así es que ví y salté , un grito estaba a punto de romper por mi garganta, hasta que vi allí a Nico, sonaba dormido. ¿Qué demonios está haciendo él en mi cama? Sacudí su hombro bruscamente.

“¿Nico qué estás haciendo aquí?” grazné. Me recosté nuevamente cerca de él, acurrucándome cerca en su lado y apoyando la cabeza en su pecho.

Bostezó ruidosamente. “Vine a buscarte” murmuró.

Junté mis cejas y volteé mi cabeza para poder ver el despertador. Aún no eran ni las ocho de la mañana. No se suponía que estuviera aquí hasta las nueve.

“¿Viniste a buscarme una hora antes y luego sólo decidiste tomar una siesta en mi cama?” me burlé, sonriendo.

Él sonrió tristemente. “No podía dormir así es que pensé en venir a verte temprano. Tu mamá me dejó subir. Aún estabas dormida y decidí dejarte dormir en vez de despertarte. Debo haberme quedado dormido también” articuló, frotándose los ojos bruscamente.

Gemí. ¿No podía dormir? Apuesto que eso es el código para ‘estaba alterado por mi mamá y estuve recostado, despierto y alterado toda la noche’. Lo abracé fuerte y tiré las sábanas hacia arriba envolviéndonos.

“Vuelve a dormir, no necesitamos ir todavía” susurré, recosté mi cabeza en su pecho nuevamente escuchando el latir perezoso de su corazón.

Él suspiró, pareció relajarse de nuevo mientras envolvía sus brazos alrededor mío, apretando la parte de atrás de mi cabeza. Él estaba respirando profundo en minutos mientras yo sólo me quedé tendida ahí, despierta, tratando de no llorar porque él estaba tan triste. Hoy era el día que yo tenía que ser fuerte. Hoy era el día que necesitaba cuidar de él y asegurarme que estuviera bien, a diferencia de lo usual. Cerré mis ojos y finalmente me deslicé en el sueño también.

Dos horas después estábamos en el estacionamiento del cementerio. Tragué el nudo que se había formado en la garganta durante el viaje. Odiaba estar aquí tanto como él, pero no podía dejar que lo hiciera sólo. Sostuve su mano firmemente mientras comenzábamos el camino hacia donde estaba enterrada. Cuando llegamos me detuve unos pasos más lejos y lo dejé poner las flores en su tumba. Lirios blancos, sus favoritos.

Me mantuve ahí quieta, esperando a ver qué quería hacer él. Algunas veces él se quería mantener por un rato ahí, pero la última vez que vinimos, para su cumpleaños, él no pudo estar más de un minuto o algo así. Le había llevado flores y no nos pudimos quedar porque él no fue capaz de contenerse. Nico suspiró profundamente y se sentó en el pasto cerca de su lápida. Me moví y me senté a su lado, presionando mi cuerpo contra el de él mientras tomaba su mano. Su agarré de mi mano era firme y sólo nos sentamos ahí en silencio, mirando la tumba, mientras él decía lo que quisiera decir dentro de su cabeza. Después de un poco y apoyé mi cabeza en su hombro mientras él mantenía mi mano muy firme y su cuerpo comenzó a temblar.

"No me puedo quedar más" murmuró luego unos 10 minutos.

"Ok, nos vamos" susurré
Envolví mi brazo en su cintura, aferrándome a él fuertemente mientras caminábamos en silencio su auto. "¿Quieres ir por algo para comer?" Ofrecí, mirando su triste rostro.

El asintió y puso en su cara una sonrisa falsa. "Realmente no quiero comer nada fuera" levantó sus hombros, todo su postura era triste alterada. Hacía doler mi corazón.

"Mi casa entonces" sugerí, sabiendo que él no querría ir a su casa y ver a su padre mientras estaba alterado; ellos se evitaban el uno al otro como la peste en días tristes, cada uno conteniéndose a sí mismo en vez de uno al otro. Nico sonrió agradecido y nos dirigimos a mi casa.

Mientras estábamos comiendo Amy entró como un torbellino por la puerta, sin golpear como siempre y prácticamente gritó mi nombre mientras resbalaba hasta detenerse frente a mí. Yo miraba entre ella y Nico, en shock.

¿De qué demonios se trata esto?

"Amy, ¿qué pasa?" Ella prácticamente brincaba en el lugar frente a mí. Ella tenía sus manos aplaudiendo juntas y la sonrisa más grande de su cara.

"Estaba escuchando la radio y entonces adivina qué" dijo ella, afirmando mi brazo tan fuerte que realmente me dolía.

"Auch, ¿qué?" Pregunté, tratando infructuosamente de separar sus dedos de mi brazo.

"!Chris Brown viene a la ciudad¡" gritó haciendo que mis oídos pitearan.

"¡Santa madre de… imposible!" Inspire.

El asintió, aún saltando su lugar.

"O si y hará un concierto privado para 50 personas, es como en un mes y podemos ganar tickets de la radio. Regalarán dos de ellos. Todo lo que tenemos que hacer es esperar que salga una de sus canciones, llamar a la estación de radio, ser la 10ª llamada y contestar la pregunta correctamente. ! Son prácticamente nuestras ya!" Gritó, aplaudiendo y corriendo hacia la radio de la cocina la encendió con máximo volumen.

Mire hacia Nico disculpándome, pero él estaba sacudiendo su cabeza entretenido. Quizás ver a Amy toda loca sobre una estrella pop distrajo su mente de su madre. Es realmente una buena cosa.

"Chris Brown no es tan bueno, eh" bromeó, ganándose miradas letales de ambas chicas. Chris Brown era el cantante más sexy. Amy y yo teníamos una pequeña obsesión con el, en el mejor de los sentidos por supuesto, nada como perseguirlo o algo así.

Los tres nos sentamos ahí a jugar cartas por casi una hora antes de que la canción saliera.
Instintivamente Amy y yo alcanzamos nuestros teléfonos celulares, llamando la estación de radio. Y aunque él no soportaba a Chris Brown, Nico sacó su celular y trató de llamar por nosotras también.

Hacer que el teléfono a mi oreja excitada, pero quedé colgada así es que corté y traté de llamar de nuevo y de nuevo, pero nada pasó. Miré hacia Amy para ver una expresión desesperada en su cara mientras hacía un puchero, intentando lo mismo que yo, sólo re discando una y otra vez. Cuando la canción terminó pusieron a alguien en la línea quien, por supuesto, sabía que el cumpleaños de Chris era el 5 de mayo, entonces la estúpida niña ganó los tickets en vez de nosotros.

Gruñí frustrada y lancé el celular lejos de mí, haciendo pucheros.
Nico se rió y sacudió su cabeza. Mirándonos a Amy y a mi mientras ambas nos sentamos ahí amurradas, como pequeñas niñas.

"No es el fin del mundo, estará YouTube" nos animó, levantando sus hombros.

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Capitulo 16 presente! espero que les guste!
Gracias por leer! ♥


domingo, 6 de octubre de 2013

Capitulo 15



Casi no pude dormir esa noche. Todo lo que podía pensar era en lo cerca que sus labios habían estado de los míos y como su boca se había torcido en esa pequeña y sexy sonrisa que parecía ser solo para mi. Nunca lo había visto sonreír así para nadie más. Eso significaba algo, o no? Durante el trascurso de mi noche de insomnio, me convencí de alguna manera que eso significaba algo. Él sentía algo más que simple atracción sexual, tenía que hacerlo.

Decidí seguir con la decisión que había tomado en el fin de semana – peores cosas ocurren cada minuto por todo el mundo, y esto no debería preocuparme más. Pero al mismo tiempo decidí que necesitaba tratar y trabajarlo. Si él sentía algo por mi entonces valía la pena intentarlo.

Necesitaba hablar con él y ver exactamente que estaba ocurriendo en esa cabecita sexy de él. Si él me decía que solo era atracción sexual entonces lo dejaría y seguiría adelante, si él quería más que eso, tendríamos que trabajar la situación. Me niego a seguir confundida.


Él necesitaba admitirlo o negarlo. Conocía que no podría dejar de pensar en él de la noche a la mañana, pero si él no me quería entonces haría todo lo posible por olvidarlo.

A la siguiente mañana, después del poco sueño y evaluar mentalmente mis opciones; me sentía y veía horrible. Ninguna cantidad de corrector iba a poder cubrir mis ojeras por lo que ni me moleste en disimularlas. Me puse la primera ropa que vi en el armario, y bajé las escaleras para esperar por Amy que venía recogerme.

Cuando oí su claxon, caminé lo más despacio posible al automóvil. Sabía que ella me daría una lectura de tercer grado sobre dejar ir a pedro y seguir adelante, lo mismo que hacia cada mañana. Contuve mi respiración mientras subía al auto. Estaba en lo correcto, los 15 minutos del viaje ella me dijo una y otra vez que solo debía salir con otra persona.

Ella seguía hablando y hablando sobre Oliver Hawk, aparentemente ella había escuchado que yo le gustaba y quería invitarme a salir. Ella hasta sugirió que nuevamente volviese acostarme con Nicolas en un intento de superar al ex, esas eran sus palabras exactas. Solo sonreí y asentí, no quería más confrontaciones sobre el tema. No podía tomar una decisión firme hasta que no hablara con Pedro.

Cuando llegamos a la escuela, me inventé una excusa de que necesitaba ir a la oficina, pero en su lugar, me dirigí a su salón de clases. Esto era, de una vez por todas, iba averiguar que él había querido decir ayer. Solo tenía una oportunidad, una sola oportunidad. Si él me quería, entonces lo tenía que admitir.

A pesar de estar caminando en la dirección de su salón de clases, comencé a dudar de mi misma. ¿Como un chico como pedro vería en una chica como yo? pedro es impresionante, divertido, inteligente, cariñoso y cuando estamos juntos él era el mejor novio. ¿Qué rayos tendría yo que pudiera mantenerlo interesado en mi? Nada, esa era la respuesta.

No soy lo suficientemente buena para él. Voy a parecer una completa idiota haciendo esto, como una estúpida colegiala enamorada de su maestro. Wow, esto apesta! Quería dejar de caminar pero mis estúpidas piernas seguían paso a paso por voluntad propia.

Me detuve frente de su salón de clases y tomé un profundo respiro, tratando de calmar mis nervios y tener el coraje para continuar con este estúpido plan. Se valiente, Paula! Justo cuando estaba a punto de entrar, oí una carcajada. Me detuve en seco y mire a escondidas para ver a la Srta. Teller, maestra de drama, de pie muy cerca de pedro. Ella estaba riendo y agitando su cabello sobre el hombro mientras le sonreía seductivamente. No podía ver que él estaba haciendo porque estaba de espaldas a mí, pero no había duda que disfrutaba de la atención.


la Srta. Teller era preciosa y muy joven para ser maestra; probablemente ella tendría solo más o menos 25 años. La mayoría de los chicos de la escuela estaban encaprichados con ella. No podía culparlos. Ella era alta, figura atlética, largo cabello rubio, ojos azules grandes y un pecho mas grande del promedio, el cual no tenia problemas en mostrarlo provocativamente con sus reveladoras camisas.

Sentí hervir los celos dentro de mi mientras ella colocaba su mano en el antebrazo de pedro.

“Eso fue divertido. Realmente haces interesante este lugar, pedro.” Ella ronroneó mirándole a través de sus pestañas.

“Estoy seguro que este lugar era bastante interesante antes de que llegara,” contestó Pedro, encogiéndose de hombros.

Noté que él no movió su brazo de la mano de ella. Tuve la urgencia de entrar allí y arrancarle su brazo.

“¿Quieres que nos encontremos hoy a la hora del almuerzo y salgamos a comer fuera de aquí?’’ Ella preguntó, sonriéndole seductivamente.

Oh Dios, di no por favor!

“Lo siento, no puedo ir, tengo mucho que hacer.” él contesto.

Dejé escapar un suspiro de alivio, pero en el fondo reconocí que él no la había rechazado; solo dijo que tenia muchas cosas que hacer. Él no había dicho de plano ‘no gracias, no estoy interesado’.

“Oh, ok no te preocupes. ¿Estás disponible después de la escuela?” pregunto ella, mirándolo esperanzada.
“Si, claro.’’

Oh mi Dios, ¿iba a verla después de la escuela? Había rechazado el almuerzo pero iba a salir con ella después? Wow, eso dolía bastante. Sentí que mi corazón comenzaba a latir más rápido. Él realmente había terminado conmigo y que la pequeña escena de ayer había sido solo un error. Maldición, la estúpida cara de tonto! Estaba haciendo esto a propósito para herirme? Dándome esperanzas solo para destrozarme otra vez.

“Bien.” Ella sonrió.

“Vamos a encontrarnos aquí o algo.” Él se encogió de hombros de manera casual.

De repente, me percaté que su conversación iba a terminar y yo estaba frente a la puerta escuchando. En ese momento, la atención de la Srta. Teller estaba fija en pedro pero en el minuto que ella se volteara podría verme y saber que yo había oído su pequeña sesión de coqueteo.

Me moví hacia la esquina, tratando de no escuchar nada más. No podía oír mas coqueteo, era demasiado doloroso. Me dolía todo el cuerpo ya que estaba demasiado tensa. Ella salió del salón y sonrió para si misma mientras se paseaba con su falda negra dejando su coqueteo atrás. De repente me sentí increíblemente mal vestida con mis vaqueros y suéter suelto. Todos los chicos le sonreían mientras ella pasaba y se volteaban a ver su trasero.

Mis manos estaba temblando un poco con celos y sorpresa. ¿Por qué demonios estaba tan sorprendida sobre esto? La Srta. Teller es hermosa y una dama realmente encantadora. ¿Por qué no iba a querer salir con ella? En el trascurso de la noche me había hecho ilusión de estar juntos nuevamente. Parecía que ahora no había esa oportunidad. Ya él se había buscado alguien mejor y más adecuado para él.

El sonido de la puerta al cerrarse atrajo mi atención. Miré hacia arriba justo cuando él salía de su salón de clases. No tuve oportunidad de escapar antes de que me viera. Apreté mis puños, sintiendo coraje y traición. Por alguna razón, se sentía como si él me hubiese engañado, a pesar de no ser así. Quería golpearlo y gritarle frente a todos para que conocieran que él me ha hecho sentir como un pedazo barato de carne.

Él me miró sorprendido por un segundo antes de acercarse a mí, con preocupación en su rostro.

“¿Estas bien? ¿Qué ha pasado? Preguntó, inclinándose para mirarme. Sus ojos encontraron los míos mientras su calidez y olor me rodeaba. Mi estomago comenzó a dolerme.

“Estoy bien,” murmuré, tratando de parecer despreocupada, pretendiendo que sus pequeños planes con la caliente maestra de drama no me molestaban en lo mas mínimo.

Me volví para irme, cuando él tomó mi mano e hizo que me detuviera. Cuando él no soltó mi puño, me volteé para mirarlo con curiosidad. Eche un vistazo a nuestras manos y trate lo mejor posible de ignorar el estremecimiento que corría por mi cuerpo solo porque me estaba tocando.

“¿Se le permite agarrar a una estudiante, Sr. Alfonso?” susurré.

Frunció el ceño muy molesto y soltó mi mano rápido.

“¿Qué ocurre?” su voz tenia un tono molesto por mi comentario.

“¿Por que habría algo malo?”Pregunté cambiando mi pesada mochila de hombro.

“Te ves preocupada, tus manos están temblando y tus ojos están haciendo ese pequeño tic que hacen antes de llorar,” afirmó, cruzando sus brazos sobre su pecho haciendo que los músculos de su antebrazo se tensaran.

Me odiaba a mi misma por el repentino deseo de que esos brazos me envolviesen. Enfoca, Paula!

“Un tic” estaba un poco dudosa por su comentario; mis ojos no hacían un tic antes de llorar.

Él asintió, encogiéndose de hombros.

“Siempre ocurre antes de que comiences a llorar”.

“¿Cómo puedes saber eso?” pregunté sintiéndome estúpida y que mis ojos no estuviesen dispuestos hacer el tic y delatarme.

“Películas tristes”.

Wow, él realmente me prestaba mucha atención cuando salíamos si él notó pequeñeces como esa. Él sonrió. Sentí que mi coraje se derretía por lo que luche por mantenerlo. me Rehusaba a olvidar esto. Él me había herido, y yo no iba a pretender olvidar esto rápido ya que me había roto el corazón.

“Bueno, estoy bien, no ha pasado nada malo. Solo estoy cansada” murmure, mirando ansiosa el pasillo hacia el gimnasio, deseosa de escaparme para mi primera clase.

“¿No dormiste bien?” moviendo su cabeza para sacarse el cabello de los ojos.

Dios, me encantaba cuando hacia eso! Quizás podría pedirle que se cortara su cabello un poco mas corto para que él dejara de hacer eso frente a mi. Abrí mi boca para contestar, pero el timbre sonó muy alto sobre mi cabeza. Gracias a Dios!

“Me tengo que ir.” Sonreí y voltee para irme. Él no me detuvo esta vez y estaba agradecida.

Su toque había tenido un efecto en mi cuerpo y rechazaba que él tuviese ese efecto por más tiempo. Maestro estúpido, arrogante, engreído!

El resto de la mañana transcurrió lenta. Trate fuertemente de no pensar en él. Me envolví en las clases, y cada vez que pensaba en el y la Srta. Teller, me daba una cachetada mental y me enfocaba mas fuerte en lo que los maestros decían. Hasta logré pasar mi clase de gimnasia sin herirme, algo que me había sorprendido. Tal vez solo era concentración.

A la hora del almuerzo, me senté con mi grupo de amigos para escucharlos planificar una salida e ir a ver una película el sábado en la noche. Definitivamente yo quería ir. Realmente no había hecho nada desde que pedro y yo nos separamos. Aparte de la salida con Jaxon el viernes, solo me había sentado y entristecido. Oliver se sentó junto a mí, sonriendo nerviosamente.

‘‘¿Ey, Olly buen fin de semana?’’ Le pregunte terminando mi jugo.

“Si, fue bueno. ¿Y el tuyo?” preguntó ofrecimiendome sus chips.

Tomé un par y me encogí de hombros.

“Realmente no hice mucho, estudiar y salir de compras. Nada interesante.”

“Si, eso es bueno….quiero decir, no es bueno que no hayas hecho nada emocionante, solo que era bueno sin complicaciones y …” interrumpió, frunciendo el ceño.

Agito su cabeza y me volvió a mirar.

“¿Me preguntaba si querías salir y hacer algo el viernes en la noche?” preguntó, viéndose realmente incomodo.

Oh no! ¿Me está invitando a salir otra vez? Es por eso que estuvo mirándome toda la primera clase? Porque él quería invitarse a salir otra vez? Trague fuerte cuando noté que toda la mesa estaba en silencio y estaban oyéndolo invitándome a salir. Wow, hablando de cosas incomodas! ¿Como puedo rechazarlo gentilmente? Rápidamente busque en mi mente una escusa antes de pensar en una.

“Lo siento no puedo, ya tengo planes” me relajé. No era una completa mentira, Jaxon había sugerido hacer algo el viernes, pero no teníamos planes definitivos. Ya había rechazado a Oliver dos veces por lo que no me invitaría a salir otra vez, lo que seria mucho mas fácil.

“Oh, bien, si. Esta bien”. Frunciendo en ceño, mirando para cualquier lugar excepto a mi.
De repente, me sentí terrible. Toda la mesa lo había visto estrellarse y arder.

“¿Tal vez podrías ir al cine con nosotros el sábado? Estábamos organizándolo.” Sugerí, esperando que haberle incluido en nuestros planes lo haría sentir un poco mejor.

Su rostro se iluminó y sonrió ampliamente.

“¿Si? Me gustaría eso”.

Oh no, ¿pensará él que esto es una cita o algo parecido? ¿Él sabe que lo decía como amigos, ó no?

“Somos como 8 personas las que vamos, eso creo,” añadí de inmediato para que supiera que significaba de manera amistosa.

Todavía sonriendo, él asintió. “Suena bien.”

El timbre sonó y todos nos fuimos a nuestras respectivas clases; Amy enrolló su brazo en el mío y prácticamente saltó a mi lado.

“Ah, tienes una cita con Olly!” dijo.

Fruncí el ceño. No era una cita.

“Amy, todos vamos, no es una cita”.

Ella se encogió de hombros. “Parece una cita para mi. Tal vez, debas decirle que te busque, y si la pasas bien, podrías estar a solas con él al finalizar la noche.”
Ella movió sus cejas. Puse mis ojos en blanco pero no me moleste en contestarle.

Un par de horas mas tarde, otra vez era tiempo para la clase de pedro. Por favor, que Patricia esté hoy, por favor, por favor. Repetía en mi mente una y otra vez mientras caminaba hacia su clase, hasta cruce mis dedos y puse mis manos en los bolsillos para que nadie los viera. No quería tener que trabajar nuevamente con él, no después de esta mañana; estaba segura que no podría portarme civilizadamente con él después de conocer sus planes con la Srta. Teller.

“Hey, paula,” Olly llamó mientras Amy y yo entrábamos al salón de clases. Sonreí y él nos saludó desde su banco donde Johana, pareja de Amy estaba sentada. Oh que bien, otra incomoda hora! Amy se sentó junto a joha mientras yo me sentaba al otro lado de Olly y su pareja, dejando un asiento vacío para Patricia si ella se decidía honrarnos hoy con su presencia.

“Hey, sabes si Patricia vino hoy? Pregunté mirando su lugar vacío.

“Si, la vi esta mañana,” Olly contestó.

Sentí como si un peso fuera levantado de mis hombros porque no tendría que trabajar con pedro hoy. Sonreí ampliamente cuando Patricia entró y resistí la necesidad de brindar de mi silla y abrazarla fuertemente. Le hice señas con entusiasmo.

“Hey, disculpa, quedaste atrapada conmigo como pareja.” Dándole unas palmaditas al escritorio que estaba junto a mi lado.

“Lo hice, ¿para que?” ella preguntó, sonriendo, un poco confundida mientras se sentaba junto a mi.

“Estúpido proyecto científico de matemáticas que no tiene nada que ver con nuestras vidas fuera de estas paredes”. Contesté encogiéndome de hombros.

Ella rio, aunque todavía aturdida. “Suena impresionante”

pedro caminó hacia nosotros y le sonrió.

“Hola, estas de regreso. La Srta. Chaves debería ponerte al tanto de lo que te perdiste ayer, pero si alguna tiene problemas o algo, déjenme saber.” Sonrió amablemente, y Patricia parecía haberse derretido a sus pies mientras ella lo miraba soñadoramente. Él puso unas hojas frente a mi.

“Ayer dejó sus notas aquí, Srta. Chaves.” Sin esperar una respuesta, se volteó y se fue.

Dejé mis notas. ¿Que significaba esto? Yo no dejé mis notas; estaban en mi bolso, probablemente haciendo que todos mis libros olieran a vinagre porque no me molesté en copiarlas en papel limpio. Miré los papeles que él había puesto en mi pupitre que estaban escritos por él. Fruncí el ceño y los miré rápidamente. Él había re-escrito todo lo que habíamos hecho ayer para mi. Ahh, eso era tan adorable!. Suspiré y rodé mis notas hacia Patricia, decidiendo que debería ponerla al tanto sobre el estúpido cohete.

La clase transcurrió sin incidentes. Nuestro cohete estaba medio hecho por pedro ayer por lo que no tuvimos que hacer mucho, solo trabajar con la cantidades de sustancia que pudieran generar la presión que necesitábamos, Durante toda la clase, trabajamos en ello y casi estábamos por terminar, gracias mayormente a las notas que Pedro había escrito para mi. Cuando él pasó para verificar como íbamos, le sonreí agradecida. Él me guiñó un ojo y continuo como si nada hubiese pasado. Mi corazón dio un brinco. Este corazón estúpido y traidor.

Solo quedaban 5 minutos para terminar la clase por lo que Patricia y yo pretendíamos parecer ocupadas. Habíamos hecho todo lo que se requería hacer, por lo que resto de la semana, solo teníamos que trabajar en la presentación lo cual no sería muy difícil debido a las notas tan detalladas que él me había dado. Alguien llamó a la puerta del salón de clases y entró. Gruñí internamente cuando vi su rubia cabeza. No había un cabello fuera de lugar y se veía clásica e impecable a pesar de que era el final del día. Srta. Teller.

Cada chico en la clase detuvo lo que estában haciendo para mirarla con expresión lujuriosa. Ella le sonrió a Pedro y se dirigió hacia él, moviendo sus caderas mientras caminaba. Jesús, ¿ella hacia eso a propósito o su sensualidad salía naturalmente? Sentí que mis celos aumentaban mientras él le sonreía.

“Hey, estas temprano,” él saludo, señalando el reloj de la pared.

“Si tenía mi hora libre; solo vine a decirte que tengo que hablar con la maestra de costura sobre el vestuario de la obra. No me tardaré mucho, pero podría tardar un par de minutos. ¿Está bien?’’ Preguntó ella, poniendo mala cara, pero obviamente siendo más vulnerable y necesitada.

Vete de aquí, estúpida mujer. Sentí mi pierna moverse, pero me forcé a quedarme en mi asiento. Lo que realmente quería hacer era ir donde ella estaba y hacerle el proyecto explosión de vinagre en su cara. Eso borraría de su bonita cara su seductiva sonrisa…….

“Seguro, no te preocupes, no me iría sin ti.” Él le sonrió haciéndola reír.

Oh mi dios, realmente ella rió! ¿Esta mujer no tiene vergüenza? Ella estaba coqueteando con un maestro frente a su clase.

“Bien, te buscaré aquí cuando termine.” Ella volteó, y sacudió su cabello sobre el hombro mientras se dirigía a la puerta, dejando a todos los chicos con la boca y ojos bien abiertos.

El timbre sonó. Miré hacia pedro. Él ni se preocupó para nada sobre lo que había realizado frente a mí. Probablemente ni le pasó por su mente que yo podría estar preocupada por esto. Como él puede ir de atento y adorable un minuto; a un completo idiota al otro? Olly me sonrió. Entonces decidí que podría pagarle con la misma moneda. Vamos a ver como le gusta a pedro mostrárselo en su cara. Probablemente no le preocupe; ya me había dicho que no tenía ningún sentimiento hacia mí. Tonto

Agarré el cohete que Patricia y yo teníamos en nuestro escritorio y seguí a Olly al lugar donde los estábamos guardando. pedro estaba parado allí acomodando los cohetes para hacerles espacio a todos. Esperé hasta que estuviera lo suficientemente cerca de él para que escuchara antes de voltearme hacia Olly.

“Hey, me estaba preguntando si me puedes recoger el sábado para ir al cine?”pregunté sonriendo amablemente.

Sentía un poco de culpa de coquetear con Olly cuando yo le gustaba pero para ser honesta quizás él me pudiera ayudar a continuar con mi vida como sugirió Amy.

Él sonrió. “Claro que si.”

“Bien. Quizás pudiéramos comer algo antes de encontrarnos con todos, que piensas?’’ Sugerí inclinándome hacia él un poco mientras hablaba.

Su sonrisa fue más grande.

“Me gusta eso. Quizás podríamos ir al restaurante mexicano que abrió recientemente.”

Me reí y sacudí mi cabeza.

“No, un restaurante mexicano no sería bueno para la primera cita.” Me encogí de hombros, conociendo que pedro estaba escuchando desde donde estaba.

Sus hombros estaban rígidos y había movido el mismo cohete 4 veces. Él quedaba de espaldas a mi y hubiera deseado poder ver su rostro para saber que pensaba de eso.

“Quizás podríamos ir en otra ocasión” contestó Olly, con una sonrisa infantil.

Me reí y puse mis ojos en blanco.

Pedro apareció con una cara de trueno y casi arranca el cohete de mis manos. Él me miro enojado.

“Quizás usted pueda terminar esta discusión fuera de mi salón de clases.”

Fingí sorpresa. “Oh, no sabía que usted estaba aquí Sr. Alfonso,” mentí mirándole con ojos bien abiertos.

Su ceño se hizo mas pronunciado. “Obviamente, de lo contrario usted hubiera dejado esta insinuante conversación para el pasillo, ¿correcto?’’ Contestó sarcásticamente, cruzando sus brazos defensivamente sobre su pecho.

Wow, definitivamente cabreado le caía a él. Toda esa melancolía y ceño fruncido lo hacía ver súper sexy. Trate desesperadamente de no imaginar presionar mi cuerpo contra el de él y pasar mi lengua por su cuello, mordiendo el borde de su mandíbula de la forma en que a él le gusta para que yo pudiera oírlo gemir mi nombre. Céntrate paula! Oops, me espacie aquí por un segundo.

“Absolutamente. Disculpe Sr. Alfonso.” lo mire disculpándome y tratando de no reír por la forma en que su cuerpo estaba tenso y alerta.

Realmente no le gustó oírme coquetear por la forma en que se veía. Bueno, él comenzó. Olly estaba sonriendo tímidamente por lo que de forma juguetona, golpeé su brazo.

‘‘Nos metiste en problemas,” lo reprendí, sonriendo mientras daba una rápida mirada al escritorio donde Amy estaba esperando por mi con una sonrisa en su rostro.

Olly sonrió. “Lo siento, mi error”

Bromeando puse mis ojos en blanco, dando una rápida mirada hacia donde estaba pedro mientras caminaba a recoger mi bolsa. Olly recogió su mochila y salió del salón con uno de sus amigos guiñándome mientras pasaba por mi pupitre.
Amy se rió tan pronto el salio del salón.

“Srta. Chaves, podemos hablar un momento? por favor” dijo pedro cuando ya estaba a punto de hacer mi salida.

Suspiré y me volví hacia pedro. Él todavía estaba de pie con los cohetes; su actitud arrogante se había desvanecido. Él, en realidad, se veía algo lastimado, y comencé a sentirme estúpida por  hacerlo sentir mal. Me volteé hacia Amy.

“Te encontraré en tu auto.”

Ella asintió y salió del salón; me detuve y coloque mi mochila en el pupitre más cercano antes de enfrentar a Pedro. Hmm quizás debiera disculparme por eso. Eso estuvo muy exagerado. Sin embargo, ¿lo fué? Él me dejó, no fui yo; no debería preocuparme por sus sentimientos. Él es quien había planificado una cita con la maestra más caliente; yo solo estoy siguiendo sus pasos y haciendo lo que todo el mundo sugirió que debía hacer.

“¿Qué demonios fue eso?” él dijo bruscamente frunciendo el ceño con enojo.

Tomé un respiro profundo; iba a disculparme cuando la Srta. Teller entró al salón, sonriendo alegremente.

“Hola, Paula” saludó ella al verme.

“Hola. ¿Como ha estado hoy?” pregunté, fingiendo amistad. No me permití llorar mientras ella caminaba hacia Pedro.

Él le sonrió, todavía tenso y enojado pero obviamente tratando de ocultarlo.

“Estoy bien. No estás tomando la clase de drama este año?” preguntó ella, posando sexy en uno de los pupitres haciendo que su falda se subiera un poco.

“No este año, a menos que pueda cambiarla por matemáticas,” sugerí encogiéndome de hombros. Realmente, en este momento, cambiaria matemáticas por cualquier cosa.

Ella se rió. “No creo que ellos hagan cambios”.

No quería estar allí y escucharlos coquetear; miré hacia la puerta.

“Ya hemos terminado, Sr. Alfonso? Puedo retirarme?” pregunté esperanzada, conociendo que él no quería hablar de esto con ella sentada allí.

El me miró por unos segundos antes de asentir y suspirar.

“Si, hemos terminado, se puede retirar.”

Prácticamente salí corriendo del salón hacia mi casillero en un intento por estar lejos de los dos. Amy estaba esperándome allí; ella me miró expectativamente. ¿Por que ella me miraba asi?

“¿Qué?”

Ella hizo un sonido burlón y me miró como si yo fuera una estúpida.

‘‘¿Qué quería él? ¿Estas en problemas o algo asi?”.

Eh, que digo ahora? Negué con la cabeza.

“No, el me estaba ofreciendo su ayuda en el caso de que Patricia y yo la necesitáramos, ya que ayer, ella estuvo fuera” mentí.

Hice una mueca, odiaba el hecho de mentirle a mi mejor amiga pero no podía decirle la verdad porque nadie podía saber acerca de pedro. No queria ponerlo en problemas por esto.

“Eso es muy generoso de su parte. Ustedes dos parecen llevarse mejor ahora, no chocando tanto como la semana pasada”. Sugirió ella, cerrando su casillero.

“Si, eso creo.” Suspiré y la seguí hasta su auto. Otro día más terminado, solo faltan otros 10 meses y medio, entonces dejaré la escuela y nunca más tendré que ver el hermoso rostro de pedro.

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Aquí el capitulo 15! Espero que les guste!
Gracias Por Leer! ♥